México y EE. UU. celebran nuevo acuerdo para implementar Tratado de Aguas de 1944
México y Estados Unidos celebraron un nuevo compromiso para fortalecer la implementación del Tratado de Aguas de 1944, con el objetivo de brindar mayor certeza a los agricultores, ganaderos y productores del sur de Texas que dependen del suministro constante de agua del Río Bravo.
El anunció lo realizaron este marte 3 de febrero el secretario de Estado, Marco Rubio, y la secretaria de Agricultura (USDA), Brooke Rollins.
Este anuncio surge tras una llamada telefónica la semana pasada entre el presidente Donald Trump y la presidenta Claudia Sheinbaum, durante la cual ambos mandatarios reafirmaron su compromiso de resolver los antiguos desafíos en la gestión del agua y apoyar a las comunidades y productores de ambos lados de la frontera.
“El agua es el sustento de los agricultores y ganaderos que impulsan la economía agrícola del sur de Texas”, declaró la secretaria de Agricultura de Estados Unidos, Brooke L. Rollins. “Este entendimiento entre nuestros países es resultado directo de la determinación del presidente Trump de lograr acuerdos justos y prácticos que beneficien a la agricultura estadounidense, y agradecemos a la presidenta Sheinbaum y al gobierno de México su colaboración en este esfuerzo”, agregó.
“Bajo el liderazgo y la dirección del presidente Trump, el Departamento de Estado, el Departamento de Agricultura y la Comisión Internacional de Límites y Aguas de Estados Unidos han trabajado para asegurar el compromiso de México de cumplir con sus obligaciones en virtud del Tratado de Aguas de 1944”, anotó por su parte el secretario de Estado Marco Rubio.
“A la vez que han proporcionado un plan para eliminar el déficit del ciclo anterior, fortaleciendo así la seguridad hídrica para las comunidades de Texas y la agricultura estadounidense. Este es otro ejemplo de cómo la Administración Trump continúa generando beneficios para el pueblo estadounidense en temas que abarcan desde la inmigración ilegal, la lucha contra los cárteles y la modernización del comercio, hasta la seguridad del agua para nuestros agricultores”, añadió.
Según el resultado negociado, México se comprometió a suministrar un mínimo de 350,000 acres-pies de agua al año a Estados Unidos durante el actual ciclo quinquenal, lo que brindará estabilidad a los productores agrícolas y a las comunidades rurales del Valle Bajo del Río Grande.
México también se comprometió a un plan detallado para liquidar la deuda hídrica pendiente acumulada durante el ciclo anterior.
Además, ambas partes se reunirán mensualmente para garantizar entregas puntuales y consistentes, y prevenir futuros déficits.


