Interponen denuncias penales y queja ante Derechos Humanos contra la Patrulla Espiritual en Tijuana por violentar a persona LGBT
Integrantes de la comunidad LGBTTTIQ+ en Tijuana interpusieron una demanda penal ante la Fiscalía General del Estado (FGE), otra más ante la Fiscalía General de la República (FGR) y una queja ante la Comisión Estatal de Derechos Humanos en Baja California (CEDHBC) contra la Patrulla Espiritual y quienes resulten responsables, luego que se dio a conocer la privación de la libertad de una mujer trans, identificada como Karime, a quién, temen, le puedan practicar ECOSIG.

Uno de las integrantes de la comunidad, que estuvo presente en el Ministerio Público de la FGE, contó que la denuncia se interpuso por la vía penal el día 9 de mayo, por la presunta comisión de un delito de privación ilegal de la libertad en contra de Karime por parte de personal de la Patrulla Espiritual.
Con esta denuncia -compartieron- buscan que se logre dejar un precedente, sobre todo porque se enmarcan otros delitos como la discriminación, la prohibición del libre tránsito y la exposición de su imagen sin permiso.
Asimismo, se indicó que con estos recursos legales se busque que paguen las personas responsables y que las autoridades municipales y estatales hagan lo correspondiente para que, también, revisen el estatus de este tipo de centros de rehabilitación que no son profesionales.
De igual manera, buscan que existan espacios en los que se respeten los derechos y la integridad de las personas que son parte de la comunidad LGBTTTIQANB+.
Además de esta denuncia penal, integrantes de TODES acudieron la mañana del martes, 12 de mayo, a las instalaciones de la CEDH en la ciudad de Tijuana para interponer una queja contra quienes resulten responsables.
Ma. Teresita Díaz Estrada, encargada de Incidencia Política de Todes de Comunidad Diversa de Ensenada, explicó que se necesita revisar el expediente y, sobre todo, a las y los funcionarios municipales y estatales que les compete ver por las diversidades sexuales, y quienes, hasta el momento no han dado ninguna clase de acompañamiento.
“Ninguna persona puede tener la autorización, a menos que la persona esté mal de sus facultades mentales, y lo que vemos en los videos es que en todo momento –Karime- dijo, déjame ir, quiero ir a casa, quiero irme”, refirió Díaz Estrada sobre la justificación de que sus padres ya dieron la autorización, aunque se trata de una persona mayor de edad.
Por su parte, Eduardo Rodríguez, activista de la comunidad LGBT integrante de Todes, quien, también acudió a interponer la queja ante Derechos Humanos, resaltó:
“Si el municipio le dona 7.2 millones a la Patrulla Espiritual para patrocinar levantones oficiales, donde ellos están respaldando que estén haciendo este tipo de cuestiones, ¿dónde está el apoyo a las asociaciones de la comunidad LGBT? Para que podamos salir a apoyar a nuestra población”.
De igual manera, consideró necesario que se revise que este tipo de centro de rehabilitación como la clínica Jireh, de la que nace la Patrulla Espiritual, tengan personal calificado y especializado para la atención de la comunidad que ingresa, ya que, la información que se tiene es que son personas rehabilitadas las que ayudan a los nuevos ingresos, sin que tengan las credenciales correspondientes.

En cuanto a los Esfuerzos para Corregir o Cambiar la Orientación Sexual y la Identidad de Género (ECOSIG), que también eran conocidas como “terapias de conversión”, y que actualmente están prohibidas y penadas en Baja California, señalaron que a Karime se le práctico al momento que le cortaron el pelo y la vistieron con ropa propia de una expresión de género (masculino) diferente a la que ella pertenece.
“La dignidad humana en las personas de la comunidad se basa en el respeto y la garantía de tu expresión de género, de tu identidad y de tu orientación. Es como si a un hombre heterosexual cisgénero se le pusiera una peluca, lo pintara y lo vistiera de mujer”, sostuvo Díaz Estrada.
Y añadió, “Lo que analizo es que en su casa, previo a todo esto, es una persona que estuvo totalmente reprimida y que no podía ser ella, y quizá ahorita que estuvo en la calle pudo ser ella, pudo ser libre y se encontró a sí misma”.
De igual manera, se informó que activistas de otros municipios acudieron a las instalaciones de la FGR para interponer una denuncia por el uso de la imagen y el nombre de Karime sin su consentimiento, y con el que la Patrulla Espiritual monetizó en redes sociales.
Comunidad LGBTTTIQANB+ se manifiestó en patio central del Palacio Municipal de Tijuana y afuera de la clínica Jireh
Cerca de las 11:00 horas de la mañana un grupo de mujeres trans se apersonaron en el patio central del Palacio Municipal para exigir un alto a la violencia en contra de ellas, y que se tomen acciones para evitar violaciones a derechos humanos en contra de Karime.
Durante su breve manifestación gritaron consignas como “Aquí está la resistencia trans” y llevaron cartulinas en la que exigieron “No a la privación ilegal de la libertad”.
Amanda Rodríguez, quien es parte de la comunidad de diversidades sexuales y también labora en la función pública estatal, opinó que es necesario un acercamiento con los titulares de esos centros de rehabilitación para evitar que se trabaje desde la dignificación, desde una perspectiva de derechos humanos y desde la salud mental, más allá de un contexto moralista o religioso.
“Es un tema delicado del que algunas de las instituciones no se han pronunciado al respecto… Estamos indignadas por la situación cómo se ha dado. El hecho cómo han humillado la identidad de esta persona. Vemos en el video que se hizo viral, cómo la suben al auto, cómo se empiezan a referir a esta persona con los pronombres que tal vez no se identifican”, indicó Amanda Rodríguez sobre el trato que recibió Karime.

Por su parte Diana Catarino, fundadora de Diana por la Libertad Movimiento Independiente, explicó que el motivo de la manifestación en Palacio Municipal de Tijuana fue para luchar contra la violencia que viven las mujeres trans y que Karime la vivió a manos de la Patrulla Espiritual, por lo que consideró como discursos de odio el trato que recibió.
“Creo que aquí se debería pronunciar la Comisión de Derechos Humanos que es la responsable de dar una recomendación y no hemos visto que esté apoyando a la comunidad. El Municipio, también, debería pronunciarse. Estamos exigiendo que trabajen esto y las autoridades determinen de lo que esta situación está conllevando, ya que se disparó una ola de violencia en contra de nosotras, y sí tenemos miedo de salir a las calles”, expuso Diana Catarino.

Posteriormente a esta manifestación se realizó una más, esta vez fue en la colonia Villa Residencial del Bosque, afuera de las instalaciones del Centro de Rehabilitación Clínica Jireh, en donde se encuentra Karime.
En esta concentración estuvieron presentes activistas, principalmente de personas trans de diversos municipios, quienes exigieron visibilidad, un alto a la violencia, maltrato y discriminación. Asimismo, se exigió que las autoridades municipales en Tijuana acudan a dar el acompañamiento y a revisar que el trabajo que se hace dentro de ese espacio sea conforme a ley y lo que dicta la Secretaría de Salud.
De igual manera, aseguraron que sí existen espacios en los que puedan dar atención a Karime y que son espacios seguros, destinados a trabajar con comunidad LGBTTTIQANB+.






