Violencia obstétrica derivó en fallecimiento de bebé rarámuri en Chihuahua, acreditó la CNDH
Una mujer rarámuri y su hija recién nacida fueron víctimas de mala atención médica y de discriminación en clínicas del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y el Instituto Chihuahuense de Salud, ambos en Chihuahua, lo que derivó en el fallecimiento de la bebé, así lo acreditó la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH).
De acuerdo con la queja presentada el 26 de junio de 2023, la madre acudió al Hospital Rural No. 18, dependiente del IMSS, en San Juanito, Chihuahua.
A pesar de los antecedentes clínicos de la víctima y de tener conocimiento de que la recién nacida pesaría más de cuatro kilogramos, el personal médico procedió con un parto por vía vaginal, sin brindarle información a la víctima sobre las complicaciones de salud que podría representar para ella y su hija.
Con esta decisión, las personas médicas le provocaron a la víctima un parto precipitado que generó complicaciones en la salud de la recién nacida, las cuales contribuyeron a su fallecimiento.
Para tratar los problemas que presentaba la bebé, el 28 de junio de 2023, se le canalizó al Hospital de Gineco Obstetricia de Ciudad Cuauhtémoc (HGO), del Instituto Chihuahuense de Salud, donde permaneció hospitalizada hasta el 21 de agosto, cuando fue trasladada al Hospital Materno Infantil de Especialidades, también dependiente del Instituto Chihuahuense de Salud; ahí permaneció hasta el 27 de septiembre, fecha en que fue dada de alta, a pesar de no haber presentado mejoría en su estado de salud.
Durante su estancia en los hospitales mencionados, la recién nacida no recibió atención médica especializada, no se le otorgó terapia de valoración, ni se estableció un diagnóstico de las alteraciones respiratorias que manifestó durante todo su internamiento que duró 53 días.
El 9 de octubre de 2023, la persona recién nacida ingresó nuevamente al Hospital Rural No. 18, por presentar tos y dificultad respiratoria. Debido a su grave condición de salud, fue trasladada de nuevo al Hospital Materno Infantil de Especialidades, donde falleció ese mismo día.
“Para la CNDH es claro que las víctimas padecieron de actos y omisiones que constituyen discriminación institucional y estructural derivados de su pertenencia a una etnia, condición que potenció los efectos de la violencia obstétrica ejercida en su contra”, se lee en la Recomendación 18/2026.
Por lo anterior, la CNDH recomendó al IMSS y al Instituto Chihuahuense de Salud que gestionen la reparación integral del daño a las víctimas, que incluya la atención psicológica y/o tanatológica. Además, deberán impartir un ciclo de formación continua y profesionalización en materia de derechos humanos, dirigido al personal de las áreas donde ocurrieron los hechos y emitir una circular en la que instruya a su personal médico a respetar las normatividad, modelos y guías aplicables, así como a garantizar el trato digno a las personas en situación de vulnerabilidad.





