Rescatan un cocodrilo, tres búhos y una lechuza en tienda de vida silvestre de Veracruz
Cuatro polluelos, tres de búhos y uno de lechuza, en cuyo cuerpo se detectó alopecia y plumaje maltratado, así como un cocodrilo con una falange mutilada y sin un diente, fueron asegurados en una comercializadora de las ferias tradicionales del municipio de Banderilla, Veracruz, cuya legal procedencia no se demostró.
En atención a denuncias de venta de fauna silvestre, personal de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) realizó una visita de inspección a una comercializadora el 22 de mayo.
Durante la inspección, se detectó que el visitado pretendió acreditar la comercialización de cinco ejemplares de vida silvestres sin mostrar la nota de remisión y mencionando que tenían su sistema de marcaje; no obstante, solamente dos de los ejemplares tenían anillos de fabricación casera y, por ende, sin autorización de la Dirección General de Vida Silvestre.

Por no contar con documentación que acreditara la legal procedencia, se aseguraron tres búhos cornudos (Bubo virginianus), una lechuza de campanario (Tyto alba) y un cocodrilo (Crocodylus moreletii).
Las cuatro aves son todavía polluelos que muestran un comportamiento silvestre y presentan algunas partes de sus cuerpos con alopecia y otras con el plumaje maltratado; en el caso del cocodrilo, fue encontrado atado de hocico para que la gente pudiera tomarse fotos con él, lo que presuntamente le provocó la caída de una pieza dental, además de que tenía una falange mutilada. Estas condiciones demuestran evidentes faltas al trato digno de los ejemplares.
El tráfico de vida silvestre en ferias y mercados públicos es una de las modalidades más comunes y visibles del comercio ilegal de especies. En estos espacios, los animales suelen ser vendidos como mascotas exóticas o para consumo, se encuentran en condiciones de hacinamiento y maltrato, los expendedores no tienen la documentación autorizada o incluso la falsifican para simular que los animales extraídos ilegalmente de su hábitat provienen de fuentes legales.

Los cinco ejemplares fueron canalizados a Unidades de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre con planes de manejo para darles un trato digno y atención adecuada. El búho cornudo y el cocodrilo son especies enlistadas en la NOM-059-SEMARNAT-2010 bajo estatus de “protección especial” y “amenazada”, respectivamente.
El tráfico y aprovechamiento ilegal de vida silvestre, puede conllevar penas de uno hasta nueve años de prisión.







