Pueblos indígenas toman de manera permanente instalaciones de megaplanta de amoniaco en Topolobampo

Pueblos indígenas toman de manera permanente instalaciones de megaplanta de amoniaco en Topolobampo

Pueblos indígenas integrantes del movimiento ¡Aquí No! tomaron esta madrugada el acceso a las instalaciones de Gas y Petroquímica de Occidente (GPO) construye la megaplanta de amoniaco en Topolobampo, en el estado de Sinaloa.

Desde las primeras horas de este lunes 15 de junio, integrantes de la comunidad mayo-yoreme, pueblos originarios de Sinaloa, se apostaron en la entrada con la consigna de ¡Aquí No!

Susana Quintero, integrante del colectivo, advirtió que el plantón lo mantendrán de manera permanente, ante la falta de respuesta al gobierno de México de frenar el proyecto del consorcio filial de la empresa suiza Proman, el cual consideran amenaza el medio ambiente de la región y su propio sustento.

“Se les había otorgado un plazo de ocho días y hoy se cumplió”, expuso la activista.

Como pueblos originarios indígenas, subrayó que es su derecho consuetudinario defender su territorio.

De acuerdo a especialistas, como la bióloga Danaé Salazar, el sistema lagunar Santa María-topolobampo-Ohuira, un sitio RAMSAR (humedal de importancia internacional) podría verse afectado con la instalación de la megaplanta de amoniaco.

“No nos oponemos al progreso. Nos oponemos a que nos quinten nuestro medio de vida. Nos oponemos a que nos roben el territorio, porque el yoreme sin territorio no existe”, expuso.

De acuerdo al derecho consuetudinario “somos dueños de nuestro territorio y el artículo cuarto constitucional dice que tenemos derecho a un ambiente sano”, expuso Susan Quintero al calificar como legal la toma pacífica del acceso a las instalaciones de Gas y Petroquímica de Occidente.

El derecho consuetudinario (usos y costumbres), en el artículo segundo de la Constitución Mexicana, reconoce que los pueblos y comunidades indígenas tienen autonomía para aplicar sus propias normas, resolver conflictos internos y conservar sus sistemas normativos. Por su parte, el artículo cuarto constitucional consagra el derecho a un ambiente sano.