Analizan el potencial de la Evaluación Ambiental Estratégica para planeación ambiental en México

Analizan el potencial de la Evaluación Ambiental Estratégica para planeación ambiental en México

Académicos, especialistas en derecho ambiental y personas expertas en política pública participaron en el conversatorio “Evaluación Ambiental Estratégica: fundamentos, retos y viabilidad en México”, convocados por las organizaciones ProDESC y DAN, y realizado en la Universidad Iberoamericana.

Durante el encuentro, las y los panelistas analizaron el potencial de la Evaluación Ambiental Estratégica (EAE) como herramienta para fortalecer la planeación ambiental en México ante escenarios en los que múltiples proyectos, políticas públicas o actividades económicas generan impactos acumulativos sobre ecosistemas, territorios y comunidades.

Se indicó que a diferencia de los mecanismos tradicionales de evaluación de impacto ambiental, que analizan proyectos de manera individual, la EAE permite identificar de manera preventiva posibles impactos acumulativos, sinérgicos y regionales, así como comparar alternativas de desarrollo antes de definir los planes y programas de gobierno.

Asimismo, se destacó que México presenta un alto grado de vulnerabilidad ante los efectos de la crisis climática debido al aumento de la temperatura media global, lo que se refleja en fenómenos hidrometeorológicos extremos, el incremento del nivel del mar y el aumento de la temperatura media.

Se destacó que dichos impactos afectan con mayor intensidad a las comunidades en situación de vulnerabilidad, a la biodiversidad y a la disponibilidad hídrica, e implican riesgos significativos para la seguridad alimentaria, la infraestructura estratégica, la salud pública y los sistemas productivos del país.

Las personas participantes coincidieron en que la necesidad de incorporar este tipo de instrumentos se vuelve cada vez más evidente en distintas regiones del país.

Casos como la expansión de infraestructura vinculada al gas fósil en el Golfo de California, el crecimiento de actividades agroindustriales en la Península de Yucatán o la concentración de proyectos energéticos e industriales en el Istmo de Oaxaca muestran la importancia de contar con mecanismos que permitan preverlos efectos conjuntos de múltiples intervenciones en un mismo territorio, así como la capacidad de carga de los ecosistemas, a fin de mantener el equilibrio ambiental y prevenir daños ambientales.

 “La Evaluación Ambiental Estratégica no puede entenderse únicamente como una evaluación técnica o ambiental en sentido aislado; debe incorporar una visión ecosistémica, social y de derechos humanos, empezando por el derecho a un ambiente limpio, sano y sostenible”, sostuvo Astrid Puentes, Relatora Especial de la ONU sobre el derecho humano al medio ambiente sano y directora del LabJAC.

Las experiencias compartidas durante el conversatorio mostraron que la EAE no debe entenderse únicamente como una herramienta técnica, sino también como un instrumento de gobernanza que puede contribuir a una planificación del desarrollo territorial más integral, transparente y participativa. Se indicó que su aplicación permitiría incorporar, desde etapas tempranas, consideraciones ambientales, sociales, culturales y económicas que con frecuencia quedan fuera de los procesos de evaluación tradicionales.

“La discusión sobre la Evaluación Ambiental Estratégica no es únicamente una cuestión procedimental o técnica; también es una discusión sobre planeación pública, prevención, coordinación institucional, participación y derechos humanos. Su incorporación plantea retos importantes, pero también abre oportunidades para fortalecer la toma de decisiones públicas con incidencia ambiental en el país. Esperamos que este conversatorio contribuya a seguir fortaleciendo el diálogo académico, institucional y social sobre este tema, así como a abrir nuevas oportunidades de reflexión y colaboración hacia adelante”, señaló María Llano, Directora del Programa de Análisis de Políticas Públicas y Legislación.

El conversatorio fue organizado por Defensa Ambiental del Noroeste (DAN) y el Proyecto de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (ProDESC), con el apoyo académico del Laboratorio por la Justicia Ambiental y Climática de la Universidad Iberoamericana y de la Clínica Jurídica para la Justicia Ambiental “Berta Cáceres”.