Con especies nativas buscan revegetar dunas y recuperar línea costera en Tabasco
Con la iniciativa “Dunas Vivas”, liderada por la UNESCO y Eni México, se busca combatir la erosión costera en la región de Sánchez Magallanes (Cárdenas, Tabasco) y revegetar cuatro kilómetros de dunas con especies nativas para crear barreras naturales, protegiendo así a la comunidad del aumento del nivel del mar y los fenómenos climáticos.
Para ello, las comunidades de Sánchez Magallanes se capacitan para liderar acciones de revegetación y así recuperar la línea costera afectada severamente por la erosión y reducir los riesgos de desastres en Tabasco.
Más de 45 hombres y mujeres de las comunidades de San Rafael, El Alacrán (Manatinero), así como de Arjona y la 1ª y 2ª secciones de Sinaloa participaron en una serie de talleres para brindar insumos y construir el plan de restauración de dunas costeras en Sánchez Magallanes.
El plan será implementado de forma comunitaria, para seleccionar los sitios donde se instalarán los viveros de reproducción de especies vegetales que fortalecerán a dichas barreras naturales.


En los talleres se informó sobre los resultados del diagnóstico de vulnerabilidad por erosión costera en la zona de la barra de Santa Ana, la factibilidad para la restauración de dunas costeras y los estudios cartográficos realizados.
Este proceso lo coordinó la UNESCO con el acompañamiento técnico de las universidades Juárez Autónoma de Tabasco (UJAT) y Autónoma del Carmen (UNACAR). Además, los habitantes realizaron un análisis de fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas (FODA) de manera colectiva.

Las acciones del proyecto Dunas Vivas son una respuesta basada en la naturaleza al proceso de erosión costera que ha afectado tanto a los ecosistemas, como a la infraestructura y los medios de vida de las comunidades que viven entre el mar y los sistemas lagunares.
Como parte de las reuniones, la UJAT brindó información técnica sobre el próximo plan de acción, incluyendo aspectos relacionados con la evaluación de impactos ambientales y la instalación del vivero comunitario, donde se reproducirán plantas nativas que contribuyen a la formación y estabilización de las dunas, de acuerdo con el estudio científico de vulnerabilidad y factibilidad previo, entre ellas: Amaranthus greggii (amaranto de Gregg o amaranto yucateco), Canavalia rosea (haba de mar o frijolillo) y Commelina erecta (espuelitas, hierba del pollo o mataliste).
Como pasos siguientes, se celebrarán asambleas ejidales para compartir los resultados de los talleres y se tomarán acuerdos para su seguimiento.


Además, la UNACAR brindará una capacitación junto con la UNESCO a integrantes de las comunidades sobre la operación del vivero, técnicas de revegetación y de monitoreo, tras lo cual se conformarán brigadas comunitarias, que serán las encargadas del cuidado y del trasplante de las especies vegetales. Un proceso de involucramiento para fortalecer el sentido de pertenencia y la perdurabilidad de las acciones a implementar.
También se realizó un recorrido por los sitios propuestos para revegetar, junto con representantes de nueve secretarías y comisiones nacionales y estatales relacionadas con el medioambiente, recursos naturales, agua y marina, así como con representantes del Ayuntamiento de Cárdenas, al cual pertenece la zona de Sánchez Magallanes.
Dunas Vivas forma parte de diversas acciones articuladas entre sí, que se formularon mediante procesos participativos, para reducir los riesgos de desastres en Tabasco.
El programa integral de la UNESCO y Eni México incluye: el acompañamiento técnico para construir el Plan de Seguridad Hídrica para la Subcuenca Mezcalapa-Samaria, el fortalecimiento del Sistema de Alerta Temprana de Tabasco, que incluye la colaboración de medios y periodistas locales, así como la revitalización de Sánchez Magallanes mediante la gestión del patrimonio cultural y natural por su propia población.







