Contaminación del río Tijuana pone en jaque la continuidad del T-MEC: activistas
La contaminación que hay en el río Tijuana y que impacta las cosas de México y Estados Unidos, podría ser un factor para debilitar la continuidad del T-MEC, esto se debe a la insuficiente infraestructura para tratar aguas residuales, además, que no existe un financiamiento adecuado y la falta de rendición de cuentas contribuyen a la crisis ambiental.
Además, la decisión de la administración Trump de someter el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) a revisiones anuales obligatorias, en lugar de firmar una renovación de largo plazo, incrementará la incertidumbre económica para México, particularmente en la región fronteriza del norte.
Integrantes de la organización civil COSTASALVAJE y Pronatura Noroeste consideraron que, ahora que los tres países inician una nueva fase de negociaciones del T-MEC, el próximo 20 de julio, tienen una oportunidad única para atender uno de los desafíos ambientales y de salud pública transfronterizos más graves de América del Norte, incorporando compromisos ambientales vinculantes y efectivos para resolver la persistente crisis de contaminación del Río Tijuana y proteger a las comunidades de ambos lados de la frontera.
“Hoy más que nunca debemos aprovechar todas las herramientas disponibles para garantizar aire limpio, agua limpia y playas seguras para las comunidades y la vida silvestre a lo largo de la frontera entre Estados Unidos y México. Incorporar soluciones al problema de las descargas de aguas residuales, residuos tóxicos y basura en el Río Tijuana dentro del proceso de revisión del T-MEC representa una estrategia práctica y eficaz para resolver esta crisis de una vez por todas”, señaló Serge Dedina, Director Ejecutivo de Wildcoast y ex alcalde de Imperial Beach.
Por su parte, Valeria Towns, directora de Conservación de Pronatura Noroeste, señaló que, “Esta es una oportunidad histórica para garantizar que el Capítulo 24 del T-MEC cuente con mecanismos vinculantes que aseguren su implementación efectiva, especialmente en lo relacionado con la protección de la calidad del agua y su uso sustentable”.
En el encuentro también estuvieron presentes representantes de diversas organizaciones comprometidas con la protección ambiental y el bienestar de las comunidades fronterizas, entre ellas: YMCA / Tijuana River Coalition, Outdoor Outreach, 4 Walls International y Surfrider Foundation San Diego.
Las organizaciones participantes hicieron un llamado a los gobiernos de México, Estados Unidos y Canadá para que la nueva etapa del tratado incluya compromisos ambientales medibles, mecanismos efectivos de cumplimiento y una inversión sostenida que permita poner fin, de una vez por todas, a la crisis de contaminación del Río Tijuana y proteger la salud de las comunidades y los ecosistemas que dependen de esta cuenca compartida.





