Colectivo ¡Aquí No! no cede a la instalación de megaplanta de amoniaco y mantiene plantón
El Colectivo ¡Aquí No! aceptó el diálogo con el Gobierno de México para conocer a fondo el plan integral de Proman-GPO, pero mantiene su postura comunitaria de rechazo al proyecto de instalación de la megaplanta de amoniaco, por lo que no levantó el plantón.
“Se mantiene el rechazo informado a la petroquímica en la laguna de Ohuira, el plantón se mantiene indefinidamente”, expuso a través de un posicionamiento.
El colectivo subrayó que, luego de las cuatro reuniones celebradas en las comunidades, Ohuira, Paredones, Lázaro Cárdenas y Topolobampo con el gobierno, el diálogo se mantendrá sólo para los temas de proyectos de amoniaco, sin que ello signifique una postura a favor.
Con respecto a las acciones sociales, requirieron información más amplia, acerca de cómo, por cuanto tiempo, plazos, quienes los van a realizar, firma de convenios e instrumentos legales vinculantes que contenga obligación, sanción a incumplimientos y medidas de remediación.
La comunidad también pidió conocer los estudios técnicos de cualquier modificación al proyecto para saber de la viabilidad, factibilidad, impactos al medio ambiente, a la economía de la zona de influencia, tiempos de desarrollo, consecuencias de incumplimiento, resarcimiento de efectos negativos a la forma de vida de las comunidades y el ambiente costero.
Estos estudios deberán responder de manera precisa cuestionamientos como:
¿Que pasara si la empresa incumple?
¿Cuáles serán las dependencias encargadas de la observancia de los compromisos realizados?
¿Quiénes los sujetos obligados?
“Ocupamos mucha mayor información de los nuevos estudios de riesgo de la empresa, y de cómo serían atendidos los posibles escenarios, para que los asesores expertos, científicos y la academia los evalúen y determinen realidad o ficción”, indicó el colectivo.
Respecto a proyectos futuros de petroquímica en la zona, indicó que la empresa deberá definir cuál es el mecanismo de participación comunitaria y como es que este será vinculante para discernir si los proyectos tienen consentimiento o denegación social.
Anunció que en torno a la megaplanta de amoniaco se iniciará un nuevo estudio base, pero este ya no se realizará en forma unilateral por la empresa, ni será bilateral, con el Gobierno, sino que ahora se incorpora la rama científica y técnica del colectivo ¡Aquí No!
Entre los acuerdos con el gobierno, agregó que se integrarán comisiones técnicas del colectivo para analizar la viabilidad o inviabilidad de la recuperación de la laguna de Ohuira, elaboración de la línea base ambiental y los puntos de carga y descarga de agua y se crearán comisiones de vigilancia con ciudadanos de las comunidades afectadas por el Polo de Desarrollo.
Para reducir el riesgo de accidentes en las actuales instalaciones de la planta de amoniaco como incendios, derrames o fugas de materiales peligrosos, se permitirá el acceso de una brigada de mantenimiento que será acompañada por observadores del colectivo.
“En caso de que la empresa coloque un solo tornillo, el acuerdo queda anulado”, advirtió.
“Es la posición firme de las comunidades que protegen la laguna de Ohuira de la depredación que la amenaza”, concluyó.

Una década de rezagos, evasivas y marginación generan desconfianza
La argumentación de las comunidades para no ceder a la instalación de una megaplanta de amoniaco verso en una histórica desconfianza hacia el Gobierno, porque en los últimos tres mandatos del estatal sólo recibieron “rezagos y más rezagos, mientras que por el Gobierno federal evasivas y más evasivas”, anotaron.
Sin embargo, admitieron que el acercamiento actual con el Gobierno de México y la presentación por primera vez de un plan para atender las demandas, sembró incertidumbre en el prejuicio social y la asamblea comunitaria autorizó a la dirigencia a conocer a detalle dicho plan, analizar el cómo, el qué, quiénes y cuándo se va a ejecutar.
Y sobre la empresa, la comunidad también argumento que “por mucho tiempo financió la división comunitaria, compró conciencia social, se impuso a los gobiernos para que pisotearan los derechos indígenas y sociales, falseó información técnica del proyecto que utilizó a su favor, alteró los ecosistemas con obras irregulares e ilegales y durante una década se negó al intercambio de opiniones científicas y técnicas sobre la viabilidad de la ubicación de su proyecto de producción de amoniaco”.
Con esos antecedentes, la postura comunitaria se mantiene en contra del proyecto de la megaplanta de amoniaco, concluyó el Colectivo ¡Aquí No!





