Aislamiento de personas adultas mayores puede derivar en depresión y ansiedad
Las muertes de familiares y amigos cercanos, así como el aislamiento en personas adultas de la tercera edad son algunas causas para que en personas de la tercera edad estén propensas a caer en cuadros de depresión o ansiedad.
“Principalmente es el aislamiento, la parte social, ya es una etapa donde muchos están perdiendo, llevando diferentes procesos de duelo con familiares, la pareja, los amigos, el trabajo, son diferentes situaciones que se van perdiendo en el proceso y que llevan a la persona a tener ciertas conductas como depresión, ansiedad, y que van armando también un poco más su estado de salud mental”, opinó Yohonara González, psicóloga clínica y gerontóloga.
Otros de los factores a tener en cuenta, según la especialista, son la disminución en las actividades y el que se realicen menos actividades física.
La gerontóloga detalló que esto se agudizó a partir de la pandemia de COVID-19, ya que, en aquel momento, al ser las personas adultas quienes corrían riesgo de tener complicaciones más severas, se les empezó a aislar y esto les propició un incremento en los niveles de depresión y ansiedad de los que se les complicó salir.
Los primeros rasgos o síntomas serán distintos en cada persona, advirtió la especialista, pero se debe estar alerta cuando una persona adulta mayor deje de participar en actividades que antes disfrutaba, incluso en compañía de la familia.
Asimismo, los cambios de humor y tener cada día menos ganas de salir de casa y comenzar a aislarse.
Por otra parte, recomendó que la familia de un adulto mayor procure estar atento a los cambios que presente y que no normalice el aislamiento que pueda presentar su familiar, de igual manera, consideró de importancia que se busque integrar al adulto en las actividades familiares y buscar apoyo con un profesional de ser necesario.





