560 millones de niños en el mundo están expuestos a estrés térmico; 5,8 millones menores de entre 0 y 9 años son de México

560 millones de niños en el mundo están expuestos a estrés térmico; 5,8 millones menores de entre 0 y 9 años son de México

Un nuevo análisis revela que los niños de todo el mundo se ven afectados de manera desproporcionada por el estrés térmico impulsado por el cambio climático, tanto en la actualidad como en el futuro, lo que representa graves riesgos para su salud y desarrollo.

Una nueva investigación de la Vrije Universiteit Brussel (VUB) muestra que, alrededor nivel mundial, hasta 560 millones de niños de entre 0 y 9 años (43% del total de este grupo de edad) experimentan al menos un mes adicional (30 días o más) de estrés térmico al año debido al cambio climático provocado por el ser humano.

Esta exposición supera a la de cualquier otro grupo de edad y es casi el triple de los 190 millones de personas (30%) de entre 60 a 69 años que enfrentan esta amenaza adicional para la salud. Por lo tanto, los niños ya están enfrentando niveles desproporcionadamente altos de calor húmedo peligroso causado por el cambio climático inducido por el ser humano, y se espera que esta exposición aumente con un mayor calentamiento.

En el caso de México, hoy en día, 5,8 millones de niños de entre 0 y 9 años están expuestos al menos a un mes adicional de estrés térmico debido al cambio climático. El cambio climático ha casi cuadruplicado el número de niños de entre 0 y 9 años expuestos a un total de al menos 5 meses de estrés térmico peligroso al año, pasando de 990.000 a 3,8 millones.

Bajo los escenarios proyectados de 1,5°C y 2°C de calentamiento global, que muy probablemente serán superados si los países continúan con las políticas actuales, se espera que el número de niños afectados de 0 a 9 años por un mes adicional de calor peligroso aumente a 620 millones (49%) y 650 millones (59%), respectivamente.

El estudio publicado en Science Advances por un equipo internacional de investigadores liderado por la VUB, es el primero en cuantificar cómo la exposición al calor directamente relacionada con el cambio climático afecta a diferentes grupos de edad a nivel mundial, tanto en la actualidad como en un futuro cercano. Para ello, los investigadores combinaron datos demográficos con modelos climáticos de vanguardia y ciencia de atribución que identifica el papel del cambio climático en los fenómenos meteorológicos extremos.

Este estudio innovador destaca que los riesgos del cambio climático para la salud ya son una realidad y se distribuyen de manera desigual entre generaciones y regiones geográficas.

Los principales hallazgos incluyen:

Impactos actuales:

El cambio climático casi ha triplicado el número de niños expuestos a al menos 5 meses (150 días) de estrés térmico total a nivel mundial, pasando de 120 millones (9% de los niños hoy) en un mundo sin cambio climático a 350 millones de niños (27%) en la actualidad. Esto es casi el triple del número de adultos de 60 a 69 años expuestos a al menos 5 meses de estrés térmico total (120 millones o 18%).

Desigualdades geográficas:

Los mayores aumentos de calor húmedo debido al cambio climático se están produciendo en regiones tropicales y países más pobres, donde las poblaciones son más jóvenes, y por lo tanto más niños se ven afectados. El sur de Asia, el sudeste asiático y el oeste de África son las regiones con el mayor número de niños expuestos al estrés térmico peligroso en la actualidad.

Escenarios futuros:

Los niños seguirán siendo el grupo de edad más expuesto al calor extremo, independientemente del envejecimiento de la población mundial:

○  En un mundo con +1,5°C: se proyecta que 620 millones de niños (49%) de entre 0 a 9 años experimentarán al menos un mes adicional de estrés térmico al año, y 390 millones (31%) experimentarán al menos 5 meses totales de estrés térmico.

○  En un mundo con +2°C: se proyecta que 650 millones de niños (59%) de entre 0 a 9 años experimentarán al menos un mes adicional de estrés térmico al año, y 420 millones (37%) experimentarán al menos 5 meses totales de estrés térmico. El calor excesivo altera el funcionamiento del organismo, agrava enfermedades subyacentes y puede provocar complicaciones graves como el golpe de calor, la deshidratación y la falla de órganos. Las olas de calor peligrosas se están volviendo más frecuentes e intensas debido al cambio climático, impulsado principalmente por la quema de combustibles fósiles como el petróleo, el carbón y el gas.

El estudio se centra en el calor húmedo, que es más peligroso que el calor seco porque reduce la capacidad del organismo para enfriarse mediante la sudoración, lo que lleva a niveles peligrosos de estrés térmico.

Los niños son altamente vulnerables al calor extremo porque sus cuerpos se calientan más rápido que los de los adultos, sudan con menos eficacia y dependen del cuidado de los adultos.

El sobrecalentamiento puede tener graves consecuencias para la salud, como la deshidratación y el golpe de calor, además de afectar al aprendizaje y al desarrollo cognitivo.

Estos hallazgos llegan en un momento crítico para las políticas climáticas. La actual crisis energética ha destacado aún más los riesgos de depender de los combustibles fósiles, y en lo que va de 2026 ya han registrado algunas de las olas de calor más intensas jamás observadas, algunas de ellas virtualmente imposibles sin la influencia del cambio climático.

Rosa Pietroiusti, autora principal del estudio e investigadora doctoral en la VUB, declaró: “El cambio climático ya está causando que cientos de millones de niños en todo el mundo están expuestos a un calor peligroso, lo que representa graves riesgos para su salud.

Los niños en países en desarrollo enfrentan una exposición desproporcionada a los fenómenos climáticos extremos ahora y en el futuro, a pesar de ser los que menos han contribuido a las emisiones históricas de gases de efecto invernadero. Al mismo tiempo, la pobreza, la vivienda inadecuada, el acceso limitado a la refrigeración y los sistemas de salud sobrecargados dejan a muchos niños con pocas formas de protegerse del calor.”

“Los jóvenes no solo son los más afectados por el cambio climático, sino que también están a la vanguardia en su lucha, desde liderar las huelgas escolares de Fridays for Future hasta presentar importantes casos de litigio climático ante tribunales nacionales e internacionales.

Necesitamos que los gobiernos den un paso al frente y tomen medidas serias e inmediatas para atender los llamamientos de los jóvenes a favor de la justicia climática.”

Wim Thiery, autor principal del estudio y profesor en la VUB, declaró: “Nuestra investigación destaca que, para proteger a las futuras generaciones, los responsables políticos deben recortar urgentemente y de manera drástica las emisiones de combustibles fósiles y limitar el calentamiento de acuerdo con el Acuerdo de París para detener los impactos más catastróficos de la crisis climática.”

“Al mismo tiempo, un gran aumento en el flujo de financiamiento climático hacia los países en desarrollo y medidas de adaptación específicas en todo el mundo, como planes de acción contra el calor y sistemas de salud pública mejorados, serán esenciales para proteger a las generaciones más jóvenes en un mundo que se calienta rápidamente.”