Desaladora de Rosarito, opción costosa y limitada, señalan ambientalistas
Por Isabel Mercado
La desalinización de agua es un proceso caro, que además requiere del uso de mucha energía, por lo que ambientalistas demandan apostar por el reúso de agua para cubrir el abasto que Baja California requiere.
Margarita Díaz, consultora ambiental, expuso que, en el caso de la Planta Desalinizadora de Rosarito, de la cual este viernes 25 de septiembre se colocará la primera piedra, el reto no será su funcionamiento, sino su costo, además de que no solucionará el problema del agua en la región.
Es un agua muy costosa, si se compara con la cantidad que va a generar de agua potable, la cual será una cantidad muy pequeña para la necesidad de la ciudad, señaló la ambientalista en relación con los 2,200 litros por segundo que se prevé generará la planta desaladora, proyecto que se espera concluirá en agosto de 2029.
Para Margarita Díaz la solución más factible para cubrir el déficit de agua es diversificar las fuentes de las que se obtiene el vital líquido, privilegiando el reúso de agua y no ponderando la desalinización del agua como la única opción para Baja California.
Y no se trata de construir grandes plantas para el tratamiento de agua, ni que todos tengan que ser manejados por los organismos operadores, porque eso lo vuelve complicado, dijo,
La ambientalista propuso instalar plantas pequeñas, por colonias y que incluso sean los propios vecinos los encargados de su operación.
“Que manejáramos nuestra agua, captamos nuestra agua, recibimos nuestra agua, la rehusamos, le damos la vuelta, nuestros residuos”, anotó.





