El Niño se fortalece, OMM actualiza predicciones de temperatura y precipitaciones de octubre a diciembre
Se prevé que las temperaturas de la superficie del mar en el Pacífico tropical central y oriental alcancen niveles récord durante el trimestre de octubre, noviembre y diciembre de 2026, lo que refleja la intensificación del fenómeno de El Niño.
Este evento determinará los patrones meteorológicos y afectará a las economías, los ecosistemas y las comunidades de todo el mundo, advirtió la Organización Meteorológica Mundial (OMM).
La Actualización Climática Estacional Mundial mensual de la OMM indica que El Niño seguirá intensificándose antes de alcanzar su punto máximo previsto en diciembre.
Es probable que este fenómeno traiga temperaturas superiores a la media a gran parte del planeta y altere los patrones de precipitación, aumentando el riesgo de sequías e inundaciones en diversas regiones.
La Actualización Climática Estacional Mundial proporciona información autorizada sobre los factores climáticos a gran escala.
Entre ellos figuran El Niño-Oscilación del Sur (ENOS), el Dipolo del Océano Índico (DOI) y las temperaturas de la superficie del mar en el Atlántico tropical, todos los cuales influyen en la temperatura y las precipitaciones estacionales. Esta publicación complementa el boletín de la OMM sobre El Niño/La Niña, que se emite trimestralmente.

Pronósticos probabilísticos de la temperatura del aire en superficie para el periodo de octubre a diciembre de 2026. Las áreas sombreadas indican la categoría de tercil con mayor probabilidad pronosticada. La categoría más probable (inferior a lo normal, superior a lo normal o cercana a lo normal) se representa mediante sombreados azules, rojos y grises, respectivamente, para la temperatura; y mediante sombreados naranjas, verdes y grises, respectivamente, para la precipitación. Las áreas en blanco indican probabilidades iguales para todas las categorías en ambos casos. El periodo de referencia es 1993–2009.
“El fenómeno de El Niño está firmemente establecido y se intensifica rápidamente. Las previsiones de la OMM indican una probabilidad cercana al 100 % de que persista hasta febrero de 2027, pudiendo llegar a ser uno de los episodios más intensos registrados desde al menos 1950”, declaró la secretaria General de la OMM, Celeste Saulo.
Esta cifra, que apunta a una certeza casi absoluta, no proviene de un único modelo. Es el resultado del consenso entre trece centros nacionales e internacionales —desde Washington hasta Tokio, pasando por Londres y Pune—, basado en el intercambio en tiempo real de datos procedentes de boyas oceánicas, satélites y radiosondas, todo ello coordinado por la OMM, dijo.
“El Niño no aporta calor nuevo al planeta; libera el calor que el océano ya ha ido almacenando bajo su superficie. Por eso, un episodio intenso suele dar lugar a uno de los años más cálidos jamás registrados (como ocurrió en 2024)”, explicó Celeste Saulo ante el Foro Mundial sobre el Calor (Global Heat Forum) celebrado en Bangkok.
“El océano del que se extrae ese calor presenta las temperaturas más altas que hemos medido jamás. Sencillamente, hay más calor disponible para ser liberado”, afirmó.
Las anomalías de la temperatura de la superficie del mar en la zona central y oriental del Pacífico ecuatorial —la región donde se origina El Niño— se miden mediante el índice Niño 3.4, ampliamente utilizado. Este índice experimentó un aumento notable, pasando de una media de +1,6 °C por encima de lo normal en junio de 2026 a +2,5 °C por encima de lo normal en agosto.
Para el trimestre de octubre, noviembre y diciembre, se prevé que la anomalía estacional de la temperatura de la superficie del mar en la región Niño 3.4 alcance aproximadamente +3,7 °C, con un pico máximo hacia diciembre. Esta cifra representa el valor más alto registrado desde que comenzaron las observaciones y supera el récord anterior de +2,6 °C establecido entre noviembre de 2015 y enero de 2016.
Otras cuencas oceánicas también influyen en las perspectivas estacionales. Se espera que el Dipolo del Océano Índico en fase positiva —un patrón climático que puede ejercer una fuerte influencia en las precipitaciones de la región del océano Índico— alcance su punto máximo en octubre y posteriormente disminuya.
Para el periodo de octubre a diciembre, se pronostica una anomalía estacional de aproximadamente +0,5 °C.
Por otra parte, según la Actualización Climática Estacional Mundial, se prevé que las temperaturas de la superficie del mar en la cuenca del Atlántico ecuatorial se mantengan por encima de lo normal.

Evolución de las anomalías de la región Niño 3.4 a partir de las condiciones iniciales de septiembre de 2026. La línea negra continua representa la evolución observada, que da paso a las previsiones de la media del conjunto de diversos sistemas de predicción estacional (líneas de colores). Todas las anomalías se expresan en °C con respecto al periodo de referencia 1993–2009.
Temperatura superficial y precipitaciones
La Tierra registró el mes de agosto más cálido desde que se tienen registros, según los informes mensuales del Servicio de Cambio Climático Copernicus de la Unión Europea, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) de los Estados Unidos y la NASA.
La temperatura global de la superficie del mar alcanzó un máximo histórico en agosto.
La Actualización Climática Estacional Global prevé una probabilidad muy elevada de que se registren temperaturas superiores a la media (del periodo 1993-2009) en amplias zonas durante el trimestre de octubre a diciembre.
Esto no significa que todas las localidades vayan a experimentar temperaturas superiores a la media todos los días, pero indica una señal estacional marcada que aumenta la probabilidad de episodios de calor extremo e impactos asociados al calor.
Asimismo, la actualización pronostica cambios importantes y coherentes en los patrones de precipitación, compatibles con un episodio intenso de El Niño. Estas señales indican dónde es más probable que se produzcan condiciones estacionales más húmedas o más secas de lo habitual; no sustituyen a los pronósticos nacionales ni locales.
La señal predominante de humedad consiste en precipitaciones superiores a lo normal en el Pacífico ecuatorial central y oriental, al este de la línea internacional de cambio de fecha.
También es más probable que se registren condiciones más húmedas de lo habitual en el Gran Cuerno de África; partes de Asia Central y la costa de Asia Oriental; el norte de la península arábiga; zonas de América del Norte situadas al sur de los 45° N; y el sureste de América del Sur.
Por el contrario, se prevé una señal generalizada de sequedad tanto en el Pacífico occidental como en el océano Atlántico ecuatorial, extendiéndose a través del Pacífico Sur hasta el extremo meridional de América del Sur. Se pronostican condiciones más secas de lo normal en el subcontinente indio, el sur de América Central, partes del Caribe y el noroeste de América del Sur.





