Cambio climático impacta en la producción ostiones y almejas en Baja California

Cambio climático impacta en la producción ostiones y almejas en Baja California

Al sur de Baja California, en las bahías de los municipios de Ensenada y San Quintín; así como en poblados como Guerrero Negro al noroeste de Baja California Sur, una de las actividades predominantes es la cosecha de granjas de ostiones, almejas, mejillón y conchas, sin embargo, los cambios climáticos están afectando las producciones año con año.

En entrevista para Ojo Clínico News, Erick Peterson, CEO de Baja Shellfish Farms, explicó que este año se vivió un desfase de las temporadas habituales, ya que el invierno que abarcó de diciembre de 2025 a marzo del 2026, presentó temperaturas cálidas en comparación con otros años.

“Nos afecta en temas, para la producción de ostión en particular, la temperatura tiene un efecto que promueve la ovulación o el desove de los ostiones. Entonces, tiene un efecto en la producción porque el producto se debilita”, compartió el, también, ex director de la Secretaría de Pesca y Acuacultura en Baja California.

Detalló que los productores de ostión en la franja de Baja California y Baja California Sur suelen comprar la semilla a productores que la producen en laboratorios, por lo que todo el año se puede estar cultivando, aunque exista un desfase, ya que en condiciones silvestres se observan temporadas muy marcadas para la cosecha de ostiones, además de la cuestión de las vedas que existen.

Entre las afectaciones por el incremento de las temperaturas en el mar del océano Pacífico está que, en ocasiones, disminuye la calidad y el tiempo de vida del producto. Si el tiempo de vida en anaquel de los ostiones suele ser de 15 días, por el incremento de las temperaturas y los cambios climáticos, este tiempo se disminuye a la mitad.

Peterson ejemplificó que, cuando un comensal acude a un restaurante y le sirven ostiones, se abre la concha en el momento y el alimento es fresco, pero, ante los cambios en la temperatura del mar, el músculo de las conchas se debilita y se suelen abrir, lo que acelera la muerte o descomposición del ostión, por lo que ya no es apto para el consumo.

La situación que se vive cuando incrementa la temperatura del mar puede tener efectos en la mercancía que se exporta a otros países, principalmente en Estados Unidos, uno de los países que más demandan estos productos.

Se explicó que no sólo es una cuestión con los ostiones, la misma cuestión ocurre con el mejillón y la almeja. Al respecto de la almeja, Peterson indicó que, los productores al momento de recolectarlas, suelen hacerlo directamente del lodo o la arena, y cuando baja la marea y hay un clima más caliente de lo habitual, pueden provocar la muerte de los, también conocidos como moluscos bivalvos.

Ante este panorama, el director de Baja Shellfish Farms compartió que los productores deben apegarse a las normas establecidas para el consumo de los moluscos. En el caso de la empresa que dirige, mencionó que buscan mover el producto de un lugar a otro, según lo que estableció el Programa Mexicano de Sanidad de Moluscos Bivalvos y que regula la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris).

Pero, no todos los productores tienen la capacidad de mover sus productos de un punto a otro. Los pequeños productores deben esperar para cultivar y cosechar sus moluscos hasta que la temperatura del mar sea adecuada.

En cuanto a la contaminación de los mares, como la Cofepris ha confirmado en su momento al respecto de las playas de Ensenada, el empresario señaló que son las autoridades federales como la Semarnat y la Profepa, quienes se encargan de revisar con los órganos del agua en Baja California para detectar posibles derrames de aguas negras no autorizadas y que cumplan con las normas para evitar la contaminación.

Pero, a pesar de estas revisiones por parte de las autoridades, como parte de la empresa que representa se realizan sus propios análisis de la calidad del agua, además que la zona en donde cultivan están lejos de los núcleos poblacionales y en donde pueda haber derrames de aguas negras.

Datos del anuario estadístico de Acuacultura y Pesca 2025 de la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (CONAPESCA) señalan que entre 2020 y 2025 en Baja California la producción de almeja mostró una disminución. Mientras en 2020 se reportaron mil 892 toneladas de almeja, y en 2023 se alcanzaron las tres mil 119 toneladas, para el 2025 apenas se produjeron mil 396 toneladas de almeja, la menor cifra en dicho periodo.

Sobre la producción del ostión, el documento señaló que en 2025 se cerró con dos mil 120 toneladas producidas, una cifra mayor a las mil 856 toneladas del 2024, pero menor a los años 2021, 2022 y 2023, en los que se produjeron, dos mil 516; dos mil 567; y dos mil 326 toneladas respectivamente.