Comunidades tradicionales de Colima celebran negativa para construir en Laguna de Cuyutlán

Comunidades tradicionales de Colima celebran negativa para construir en Laguna de Cuyutlán

El proyecto del Puerto Nuevo Manzanillo en la Laguna de Cuyutlán quedó cancelado, luego que la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) negó la autorización en materia de impacto ambiental porque el proyecto presenta impactos que no se han identificado, evaluado ni atendido, situación que pondría en riesgo la integridad ecológica, social y productiva de la laguna.

A través de un comunicado de prensa, las comunidades tradicionales y organizaciones sociales de Colima dieron a conocer que el proyecto promovido por la Administración del Sistema Portuario Nacional de Manzanillo S.A. de C.V. (ASIPONA) tenía prevista la construcción en un área de intercomunicación con el Vaso I de la laguna, lo que podría impactar en la reducción del intercambio del agua y en el transporte sedimentario, con lo que podría haber una alteración en el funcionamiento de la laguna.

De igual manera, indicaron que otro de los motivos para que el permiso ambiental no se otorgó es porque se detectó la necesidad de nuevos estudios ambientales e inventarios de flora y fauna terrestres.

Por otra parte, indicaron que en el proyecto se tiene contemplado que se remueva un manglar, mostrando la falta de garantías para la conservación del ecosistema y su mantenimiento a largo plazo.

Las comunidades involucradas denunciaron que el proyecto podría contaminar químicamente los vasos III y IV, en áreas que son consideradas con nueva zona ambiental. Esto a pesar que la Laguna de Cuyutlán cuenta con los siguientes reconocimientos:

*Humedal de Importancia Internacional (Convención Ramsar)

*Región hidrológica prioritaria, sitio prioritario marino

*Área de Importancia para la Conservación de las Aves

*Sitio Prioritario para la Conservación de la Biodiversidad de Extrema y Alta Prioridad

En el comunicado se destacó que de haber contaminación por la toxicidad de los químicos que se utilicen en la construcción de infraestructura se afectaría la calidad del agua, las especies comerciales de peces, las zonas de alimentación de aves residentes y migratorias, y la producción salinera local.

Sobre el tema de la fauna, se hizo hincapié en que ya existe el antecedente del Puerto Manzanillo, donde la contaminación acústica y lumínica, la alteración y destrucción de hábitats impactó en la vida de ballenas, tortugas marinas, delfines, aves y cocodrilos.

Ante este panorama, existe el temor que, con las medidas de mitigación se dé un desplazamiento de fauna con lo que se sobrepasaría la capacidad de carga de los vasos III y IV, cuestión que derivaría en alteración de interacciones ecológicas y una reducción de la resistencia del ecosistema frente al cambio climático.

Finalmente, en el comunicado se denunció que agentes de gobierno han acudido a domicilios particulares en los ejidos afectados, para ejercer presión entre los residentes. Entre las amenazas que se han recibido está que si no aceptan el proyecto podrían perder la pensión del Bienestar.

De igual manera, señalaron que personal de ASIPONA y la Secretaría de Marina les quitan los teléfonos celulares a los asistentes a reuniones con cooperativas y comunidades, además, de falta de acceso a la información, transparencia y convocatoria en espacios de consulta y deliberación.

El comunicado estuvo firmado por las comunidades, colectividades y personas defensoras del territorio: Cooperativa de Apicultores; Cooperativa de Salineros; Cooperativa de Pescadoras; DEMAREM; Pura Vida; Tsikini; Vigilemos Manzanillo; Red Nacional de Organismos Civiles de Derechos Humanos «Todos los Derechos para Todas, Todos y Todes» (Red TDT); Conexiones Climáticas; La Red Mexicana de Afectadas y Afectados por la Minería (REMA).

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