Contaminación ambiental y pantallas incrementan condición de ojo seco
En Tijuana, 3 de 4 pacientes oftalmológicos tienen al menos un síntoma de ojo seco y a nivel nacional se estima que entre 28 y 30 millones de personas lo padecen, afectación que deriva principalmente por la contaminación ambiental pero que en los últimos años se acrecentó por el uso de pantallas, alertó Aureliano Moreno Andrade, oftalmólogo especialista de retina.
Aunque por lo general afecta a personas mayores de 50 años de edad, en los últimos años la atención en niños y adolescentes con ojo seco se ha incrementado, preciso el especialista, quien participó en la conferencia de Alcon Laboratorios.
“Este aumento deriva principalmente del uso de las pantallas de móviles, monitores, eso hace que parpadeemos menos de lo normal y causa la resequedad en el ojo, una enfermedad multifactorial crónica”, indicó.
Hasta el 70% de las consultas oftalmológicas incluyen síntomas asociados a esta condición, prevalencia que aumenta debido a factores ambientales, digitales y demográficos.
Recordó que el ojo seco es una condición crónica, en la cual los ojos no producen suficiente cantidad de lágrimas o la calidad de estas no es adecuada para mantener una buena lubricación ocular.
Se disfraza de síntomas como ardor, enrojecimiento, dolor y molestia a la luz, y puede causar inestabilidad lagrimal, inflamación, hiperosmolaridad (aumento se sales que irrita el tejido).

Las condiciones ambientales pueden favorecer el desarrollo de ojo seco, como la contaminación del aire que causa irritación e inflamación ocular; polvo y partículas que provoca alteración de la película lagrimal; clima seco o con viento que causa mayor evaporación de la lágrima; y exposición constante a cambios de temperatura.
La contaminación de Tijuana agudiza la condición de ojo seco en la población que la habita, pero hay otro factor en esta ciudad que propicia el aumento de ojo seco: la cirugía para dejar de usar lentes, ya sea laser o intraocular, de las cuales Tijuana es punta de lanza, indicó Aureliano Moreno.
Otros factores que pueden aumentar el riesgo de padecer ojo son las enfermedades crónicas como la diabetes, cambios hormonales, edad, enfermedad tiroidea, hipocorrección del defecto refractivo, enfermedades autoinmunes, y el uso de maquillaje.
El especialista advirtió que un ojo seco mal tratado puede derivar en una discapacidad visual y llegar a complicarse con una úlcera corneal, con el riesgo de perder la visión.
Por ello, recomendó evitar la automedicación ante cualquier molestia relacionada y acudir al oftalmólogo, ya que su detección temprana permite evitar progresión y daño ocular.
Respecto al tratamiento, dijo que hay diferentes tipos de ojos secos, pero el uso de lágrimas artificiales es el más común.
Parpadear constantemente, descansar la vista cada 20 minutos y fijarla a una distancia de 6 metros, asear adecuadamente los párpados y usar un lubricante de ojos, indicado por un oftalmólogo, son las principales recomendaciones para evitar el ojo seco.


