Contaminación pone en riesgo ecosistemas del estuario del río Tijuana

Contaminación pone en riesgo ecosistemas del estuario del río Tijuana

En el estuario del río Tijuana, que se ubica al sur de San Diego, California, en la localidad de Imperial Beach, viven cerca de 370 tipos de aves, además de otro tipo de fauna, sin dejar pasar la flora que crece en ese humedal donde se junta el agua dulce del río y el océano Pacífico. Ecosistemas que podrían verse amenazados por la cantidad de contaminación que les llega desde Tijuana del lado mexicano.

Ana Xóchitl Eguiarte, enlace binacional de la Reserva Nacional de Investigación Estuarina del río Tijuana, indicó que el sistema del estuario recibe la contaminación que pone en riesgo ecosistemas frágiles que ahí viven.

Aunque el estuario se encuentra del lado de Estados Unidos, Eguiarte aseguró que ambos países se ven beneficiados con las funciones que ejerce este humedal.

“Un estuario tiene tantos beneficios que, aunque esté en la parte estadounidense, un estuario es como una esponja que recibe aguas contaminadas y las filtra. Un estuario, cuando vienen tormentas, lo que hace es que mitiga la fuerza de las tormentas y eso evita que se dañe las zonas urbanas. Un estuario es donde se genera la comida, donde muchas especies van a desovar y que después esas especies se integran al océano”, indicó la ambientalista.

Aunque –compartió- se realizan acciones para contrarrestar los impactos que ejerce la contaminación que llega al estuario como son: un constante monitoreo, así como el rescate de especies; el incremento en contaminantes que llegan a la zona del estuario hace que el impacto sea más grande y se requiera más recursos económicos para combatirlo.

Eguiarte refirió que, del lado de Imperial Beach, las acciones que se implementan van hacia la rehabilitación, pero, que del lado mexicano es donde se requiere que se ejecuten actos para resolver el origen de la contaminación que existen en el río.

Recordó que por el lado del municipio de Tijuana hay cinco puntos desde donde entran las aguas desde México hacia el estuario, desde donde se reciben aguas contaminadas, sedimentos y residuos.

A la fecha el único proyecto para poner trampas que recolecten sedimentos y residuos está en el Cañón de los Laureles, y aunque del lado del Cañón del Matadero se ha hablado de otros proyectos, dependerá de la cantidad de agua que llegue y a la velocidad que viaje para detectar el impacto que podría generar en la zona.

La enlace binacional de la Reserva Nacional de Investigación Estuarina del río Tijuana compartió que en los últimos años y a partir del incremento en la contaminación actividades como la agricultura o la crianza de caballos ha tenido un impacto considerable que los ha llevado a dejar sus zonas de origen.

“Estamos hablando de especies, desde reptiles, desde mamíferos, las mismas aves. Entonces es un impacto general, porque es una cadena. Entonces, si uno se ve impactado y era el alimento del otro, entonces se va disminuyendo”, destacó la ambientalista acerca de la disminución de especies.

Al cuestionar sobre la ruta que se debe seguir para frenar el impacto al estuario, indicó que es necesario la reutilización del agua, así como darle el valor que representa la pérdida de agua o el mezclar agua potable con aguas negras y de drenaje.