Depresión y consumo de sustancias tienen una correlación: especialista
Personas con depresión son más propensas a comenzar el consumo de sustancias y posteriormente caer en un adicción; mientras que, por otra parte, las personas con una adicción tiene más posibilidades de caer en depresión con respecto a una persona sin adicciones.
Esto es a causa de la correlación que existe entre la depresión y el consumo de sustancias, confirmó Victoria Valdez Pino, psicóloga en Hospital de Salud Mental Tijuana.
La especialista en salud mental compartió que suele ser común atender a pacientes en los que converge el consumo de sustancias con la depresión, aunque en cada paciente es distinto el grado.
Mencionó que en algunos casos el paciente tiene más signos de padecer depresión y en menor medida el de ser consumidor, pero, en otros casos es al revés.
“Difícilmente están por separado, casi siempre es una u otra, y lo que más vemos es, depresión y luego consumo”, mencionó la psicóloga.
En cuanto al tipo de sustancias que se han detectado que utilizan estos pacientes son: alcohol, metanfetaminas, sedantes y pastillas de cualquier índole.
Sobre el motivo por el que se da este tipo de consumo, Valdez Pino explicó que cuando una persona está en depresión busca una manera de solucionar las emociones que experimenta, por lo que suelen entrar en actividades como la autolesión, abuso de comida o dulces, y en algún punto se puede dar el consumo de sustancias que les hace sentir bienestar, pero que culminan en una adicción.
En cuanto al número de pacientes con esta correlación entre depresión y adicción, la psicóloga del Hospital de Salud Mental en Tijuana, indicó que es alrededor del 30 por ciento de pacientes que acuden a consulta externa.
Al hablar de las personas que desarrollan depresión después de una adicción, detalló que durante el consumo de alguna sustancia, pueden comenzar los primeros síntomas de una depresión que pueden estar asociados a sentimientos de culpa o luego de comenzar a tener pérdidas como consecuencia de la adicción.
“Cuando deja de consumir, que lleva un periodo de abstinencia, puede llegar a desarrollar una depresión al darse cuenta de la situación de vida que está teniendo, o bien como un efecto secundario de todo lo que le tocó vivir durante la adicción”, destacó Valdez Pino.
Entre las recomendaciones que brindó están:
*No automedicarse
*Acudir con un especialista
*Si es una persona está consumiendo alguna sustancia y está experimentando algún síntoma emocional, buscar ayuda profesional.


