Guayaba de Calvillo: orgullo de Aguascalientes que ahora tiene protección oficial
La Indicación Geográfica Protegida Guayaba de Calvillo es un bien nacional y sólo podrá usarse mediante la autorización que expida el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI).
Las y los productores locales de Aguascalientes celebran la Declaración de Protección de la Indicación Geográfica Guayaba de Calvillo, dio a conocer la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader).
Esta noticia se dio a conocer en el Diario Oficial de la Federación, en el que se reconoce como un bien nacional y su nombre sólo podrá usarse con autorización del IMPI.
Para el campo mexicano y para las y los productores de Calvillo, en Aguascalientes, esta declaración no es un simple trámite, es un reconocimiento a años de trabajo, tradición y conocimiento heredado, agregó la dependencia.
La Guayaba de Calvillo es pieza clave en la economía local, ya que aproximadamente el 70 por ciento de su producción se queda en el mercado nacional, donde su sabor y calidad la han convertido en favorita.

¿Qué hace especial a la Guayaba de Calvillo?
No estamos hablando de una variedad clonada o producida en serie. Se trata de la tradicionalmente conocida como Media China, una variedad criolla.
Eso significa que no es un cultivo homogéneo, sino una población diversa de plantas que comparten características muy particulares:
Forma ovoide
Pulpa color crema
Aroma intenso
Sabor dulce con carácter
Esta calidad no es casualidad, es resultado de prácticas muy específicas que combinan técnica, experiencia y saberes locales. Desde la preparación del terreno —con cava o rastrilla usando talache y azadón— hasta el riego por microaspersión con agua de la presa de Calvillo que, según productores, aporta más sabor y minerales al fruto.
Se utilizan fertilizantes orgánicos y minerales, y se aplican distintos tipos de poda:
De formación, de producción o fructificación, de rejuvenecimiento, sanitaria.
Además, el manejo integrado es parte esencial del proceso. Esto incluye, control cultural (recolección de frutos caídos y embolsado), biológico (hongos entomopatógenos y trampas) y químico (aplicado con mochila aspersora).
Y conocimientos tradicionales, como el uso de mezclas naturales de ajo y chile para su cultivo.
Otro de los aspectos que distinguen a esta variedad es el cuidado. Entre las características particulares de manejo para esta denominación se encuentran:
“No dejar caer el fruto y ponerlo con cuidado”. Se utilizan botes con esponja o colchón para evitar golpes. Se recomienda usar guantes y mantener las uñas cortas para no dañar la piel del fruto.
Después viene la selección manual, en apartadoras, donde se clasifica por tamaño, color y grado de madurez.
Y antes de empacar, la fruta debe “bajar el calor del campo” en un espacio ventilado y sombreado. Proceso clave para conservar calidad y frescura.



