Más de 40 pacientes con artritis llevan un mes sin medicamentos en hospital del IMSS en Tijuana

Más de 40 pacientes con artritis llevan un mes sin medicamentos en hospital del IMSS en Tijuana

A principios del mes de septiembre de 2026, alrededor de 48 pacientes con artritis reumatoide, artritis psoriásica, y enfermedades crónico degenerativas dejaron de recibir su medicamento en el Hospital General Regional número 20 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en la ciudad de Tijuana. Un mes después, su calidad de vida disminuye y la institución no les da fecha para la compra del biológico que requieren.

Jair Guzmán, un paciente diagnosticado con artritis psoriásica desde hace más de dos años, fue uno de los pacientes afectados que se manifestó la tarde del miércoles, 7 de octubre, a las afueras del hospital del IMSS ubicado sobre el bulevar Díaz Ordaz. La petición es que les den los medicamentos que requieren para evitar que avance la enfermedad.

En entrevista, contó que el medicamento principal que no les han dado es un antinflamatorio de nombre Humira (adalimumab), pero, también esta otro medicamento de nombre leflunomida, que es un inmunosupresor y no lo han recibido.

Relató que la ausencia del medicamento le provoca pérdida de movilidad, cansancio y malestares en la piel, propios de la artritis psoriásica que padece.

“Hacemos este llamado, pues, a las autoridades competentes si nos pueden brindar, pues, ahora sí que, lo que le solicitamos únicamente es el tratamiento, ya que nosotros, bueno al menos yo, trabajo y es válido que, pues, se entiende que me están a mí haciendo un descuento del servicio médico y por algo que no estoy recibiendo”, compartió el paciente.

Y añadió, “Se pide eso, que nos den voz, que nos escuchen, que nos den una solución porque incluso no nos han, pues, no nos han tomado ni siquiera en serio, solamente todo ha sido verbal, no hay ningún escrito, no nos han, no tenemos un respaldo vaya, entonces estamos solicitando más que nada eso”.

Los pacientes con algún tipo de artritis explicaron que requieren dos dosis del biológico al mes. Comprar el medicamento les resulta caro, dado que el medicamento genérico tiene un costo de 8 mil pesos y si es de patente está cerca de los 24 mil pesos.

Otra de las pacientes afectadas es Karen Padilla de 36 años. Ella, también es paciente con artritis reumatoide. Desde hace un año se aplica la vacuna dos veces por semana y hace un mes les informaron que ya no se contaba con el biológico.

Narró que a inicios de septiembre del año en curso le aplicaron la última vacuna, después le hicieron saber que no había y llegó a ir hasta dos veces por semana en las que obtuvo la misma respuesta. Posteriormente, le informaron que ya no había contrato con la farmacéutica, por lo que no era posible contar con el medicamento que requiere.

Asimismo, le llegaron a decir que ya estaba el medicamento en Mexicali y que desde ahí se haría la distribución, pero, después le explicaron que no era así, y seguían sin la vacuna.

“No hay en todo Baja California, hasta lo que nos han dicho hasta ahorita, en ninguna clínica no hay esta vacuna. Ya hemos hablado con la administración, hemos hablado con el jefe de abastos que es el encargado de tener este medicamento. Dicen que sí nos ayuda y nosotros no tenemos nada en contra del personal, nos ha tratado muy bien, pero si nos hace falta este medicamento, afecta muchísimo en mi caso con artritis reumatoide, no sólo afecta más mis huesos, afecta mis órganos y en mi caso mi vista”, compartió la paciente afectada.

De igual manera, explicó que el proceso para ser candidata al biológico no fue sencillo, ya que se le tuvieron que hacer varios estudios para determinar el tipo de medicamento y la dosis que necesita, porque cada paciente tiene dosis y biológicos diferentes.

“Y nosotros nada más pedimos que por favor se nos voltee a ver, que nos digan qué está pasando, hasta cuándo vamos a estar así. No contamos, tal vez podemos comprar la vacuna una vez, dos veces, pero estar surtiéndola cada 15 días es muy difícil para nosotros”, sostuvo Karen Padilla.

De no obtener una pronta respuesta, no descartan acudir a la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) a interponer una denuncia y buscar asesoría legal.