Rescatan a perrita víctima de maltrato animal en Culiacán, Sinaloa
Una perrita víctima de maltrato animal, a la cual mantenían amarrada en un domicilio de la colonia Los Huertos, en Culiacán, fue rescatada por la Fundación Balto y Togo Bienestar y Rescate Animal A.C., en coordinación con la Unidad de Protección Animal (GEPA).
El animal se encontraba amarrado a una ventana desde hacía varios días, sin posibilidad de echarse, expuesto a condiciones extremas de sol y lluvia, sin acceso a agua ni protección, situación que representa una violación a las normas de bienestar animal.
Los ocupantes del domicilio señalaron que la perrita “no era suya” y la calificaron como “brava”, argumento que no justifica ni minimiza el delito de maltrato, señaló Marisela Castaños, directora de la Fundación Balto y Togo.

Tras el aseguramiento realizado el pasado lunes 12, la perrita fue trasladada de manera urgente a la clínica veterinaria Chapultepets Congreso, donde recibe atención médica y valoración integral. Fue nombrada Grecia, símbolo de una nueva oportunidad de vida lejos del sufrimiento.
La Fundación Balto y Togo hizo un llamado a la ciudadanía a denunciar cualquier caso de maltrato animal y recuerda que el abandono, la negligencia y el encadenamiento prolongado son formas de violencia que deben ser sancionadas conforme a la ley.
Asimismo, la organización reiteró la importancia de la tenencia responsable y del trabajo coordinado entre sociedad civil y autoridades para proteger a los animales en situación de vulnerabilidad.
Entregan cenizas de Firulais, víctima colateral de la violencia en Sinaloa
Fundación Balto y Togo Bienestar y Rescate Animal A.C. compartió que el miércoles 14 de enero entregaron las cenizas de Firulais a su familia.
Firulais fue un perrito víctima de la violencia en Villa Juárez, Navolato, en el estado de Sinaloa.
“Cuando un animal muere por violencia, no es un hecho aislado: es una falla colectiva como sociedad”, expuso Marisela Castaños, fundadora de la organización.
La fundación agradeció a Funeraria Patitas con Alas por apoyar con el servicio de cremación y permitir que Firulais fuera despedido con la dignidad que todo ser vivo merece.
“Firulais no es solo un nombre: es un recordatorio de la deuda que aún tenemos como sociedad con quienes no tienen voz”, concluyó.



