Urgen reingeniería de tránsito en viaducto elevado de Tijuana para hacerlo accesible
Con solo una gaza de incorporación, el viaducto elevado de Tijuana resulta prácticamente inaccesible para los automovilistas, por lo que no contribuye a mejorar la movilidad y denota que su construcción careció de una planeación adecuada, de una programación y una gerencia de proyectos.
Así lo señaló Luis Fernando González Vergara, presidente de la Sociedad de Urbanistas de la Zona Metropolitana de Tijuana, Tecate y Playas de Rosarito, quien urgió una reingeniería de tránsito en los 7 kilómetros de longitud de que consta el primer tramo de la vialidad inaugurado el 30 de enero de 2026.
A poco más de un mes de su inauguración, su contribución a mejorar la movilidad de Tijuana ha sido prácticamente nula, debido a que, contrario al proyecto original, carece de gazas de entrada y salida suficientes. “Solo se ha identificado un ingreso, a la altura de la garita de San Ysidro”, expuso el especialista.
Su diseño actual evita que los automovilistas lo usen, como ejemplo, indicó que, si un usuario circula por Zona Río, tendría que subir hasta la zona del Aeropuerto de Tijuana para poder incorporarse al viaducto elevado. Es por ello que los automovilistas continúan circulando por la carretera a Playas de Tijuana.
En el proyecto original, también se tenía considerado un circuito que sacaba al transporte de carga alrededor de la ciudad, algo que no se ha visto en el diseño actual, subrayó.
La falta de acotamiento y que la vialidad se convierta en una cascada en días de lluvia, es muestra de la falta de una planeación integral del proyecto, sostuvo.
Señaló que se ocupa una planeación integrada para que el viaducto elevado no se vuelva un cuello de botella, por lo que pidió a las autoridades enseñar los proyectos, y si estos incluyen las obras secundarias previstas en el proyecto original, demando se implementen de inmediato, sobre todo en las salidas a la Zona Centro, área que se vuelve un cuello de botella.
Para González Vergara el gobierno realizó una apertura muy rápida del viaducto elevado, después de dar varias fechas para su conclusión e incrementar también su costo, lo que solo denota “la falta de una planeación adecuada, de una programación y una gerencia de proyectos”.
En total, el viaducto elevado tendrá una longitud de 11 kilómetros y una inversión de 14 millones de pesos.
“No estamos en contra de las grandes inversiones, pero que se realicen con gente local. Con especialistas de Baja California”, concluyó el presidente de la Sociedad de Urbanistas de la Zona Metropolitana de Tijuana, Tecate y Playas de Rosarito.


