Viudas de policías municipales en Tijuana denuncian abandono institucional
Marcela Duarte es madre de dos menores de edad de 11 y 9 años, los tres quedaron en el desamparo cuando su esposo, un policía municipal de Tijuana murió en el cumplimiento de su deber hace siete años.
Un mes después del deceso, se le informó que ya no contaban con servicios médicos por parte del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Gobierno y Municipios del Estado en Baja California (ISSSTECALI), cuestión que se sumó a la falta de un finiquito.
La experiencia de Marcela la comparten cerca de 90 viudas en Tijuana que se enfrentan al mismo abandono institucional, sin que hasta la fecha les den una respuesta que se concrete en acciones.
“En general es que estamos desprotegidas, no tenemos pensión por viudez, no tenemos seguro social para mis hijos y para mí”, detalló Duarte.
Aunque ninguno padece alguna enfermedad crónica, los gastos médicos son una dificultad cuando alguno se enferma.
“Es lo mismo, administración tras administración llegan, nos escuchan, hacemos juntas, reuniones, se pasa a cabildo para ver si se aprueba, dicen que sí se aprueba, pero nunca hay una acción inmediata a la solución que queremos nosotras, se van y volvemos a comenzar de nuevo”, agregó la viuda.
La última reunión con el Ayuntamiento de Tijuana fue hace 15 días, en esa reunión se habló sobre el tema de la pensión, pero no les dieron una respuesta.
“Psicológicamente es devastador el levantarte un día y tener la solvencia de alguien que te apoya, y al día siguiente no te den nada. El tocar puertas y te rechacen realmente y no te den solución; el tener que levantarte y pensar, ahora cómo voy a traer el sustento a mi casa”, refirió Marcela Duarte.
Explicó que pierde días de trabajo y salario, para acudir a las reuniones con el gobierno municipal, sin que se le dé respuesta alguna.
Por otra parte, compartió que, al principio, tanto ella como sus hijos necesitaron terapia psicológica para enfrentar el duelo de perder a su esposo y padre, gastos que ninguna autoridad absorbió.
Otro de los casos es el de Ana Navarro, quien es viuda desde septiembre de 2023, luego que su esposo, un policía municipal de Tijuana en activo, fue asesinado cuando remolcaba un vehículo. El caso quedó aislado, sin que después de dos años y medio algún agente ministerial se acercara con ella a brindarle información sobre la carpeta de investigación.
Tiene cuatro hijos, uno de ellos, aunque mayor de edad, vive con una discapacidad motriz, los tres restantes son menores de edad y deben cuidarse entre ellos, en lo que Ana sale a trabajar todos los días.
“Abandonada por el estado y abandonada por el municipio… Ninguna viuda tienen pensión, no hay apoyos, estamos abandonadas”, expuso Navarro.
Y añadió, “Tengo muchas compañeras viudas que no tienen empleo y que todas sean vistas por la autoridad para que se les brinde un empleo, muchas no pueden trabajar, pero hay otras que sí, y han solicitado empleo y no se les ha brindado, pido que el Ayuntamiento nos mire”.
Ante esto último, recordó que, en administraciones pasadas, cuando una esposa quedaba viuda, se le otorgaba un puesto en la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana Municipal (SSPCM) con el mismo salario del policía, sin embargo, actualmente no ocurre así.
Explicó que ella obtuvo un trabajo en la SSPCM, pero el salario no fue el mismo que tenía su pareja, por lo que pidió al Ayuntamiento de Tijuana que les dé un trabajo con buenas condiciones en salario para que puedan mantener a sus familias.


