Falta acceso a la educación para personas con autismo en Baja California
La falta de espacios en escuelas, así como de docentes especializados en atender a personas con alguna neurodivergencia, son los principales motivos que provocan un rezago educativo en personas con espectro autista en Baja California.
Una de las madres de familia, que se convirtió en activista por los derechos de niñas, niños y adolescentes autistas es Antonia Álvarez Chaverela, también directora de Frontera Tijuana Autismo, denunció que en la región no existen estadísticas para conocer cuanta población cuenta con diagnóstico por lo que dificulta conocer el universo de personas con autismo que ven vulnerado su derecho a la educación.
“Impacta enormemente, sobre todo en la educación, porque pues al crecer el autismo grandemente pues que las estadísticas no están claras… Yo no quiero que mi hijo se quede sin nada, entonces por eso yo estoy haciendo algo, entonces, la realidad es que está creciendo -la población de personas autistas- y no hay espacios para ellos -en las escuelas- hay puras listas de espera”, compartió Álvarez Chaverela.
Al ser madre de dos hijos con espectro autista de 18 y 38 años, le permitió conocer esta situación de primera mano. En entrevista con Ojo Clínico News describió que las listas de espera que existen en escuelas especiales como el Centro de Atención Múltiple (CAM) ubicado en Playas de Tijuana, pueden demorar hasta tres años para brindar un espacio.
“La lista de espera ahorita, hoy en día, es más difícil que antes. Bueno, es parecido, porque antes no había nada, pero no había lista de espera porque no había nada, pero ahorita ya hay mucho niño con una condición, entonces, las listas de espera vas y te registras, sabes que sí, sí, te apuntan y todo te vamos a llamar, pasa un año, pasan dos, hasta pueden pasar tres años y no pasa nada, no hay terapias pues hay que estar picando piedra en escuelas públicas”, destacó la directora de Frontera Tijuana Autismo.
Por otra parte, en caso que una niña, niño o adolescente con autismo ingresé a una institución educativa, las esperanzas de que pueda concluir una carrera universitaria son muy bajas, ya que sólo se les brinda atención hasta la secundaria.
Álvarez Chaverela explicó que, una de las cuestiones para que sean pocos los que ingresen a estudiar la preparatoria o universidad es porque no hay docentes capacitados para atender a este sector de la población, situación que propicia bullying entre los compañeros de clase.
Aunque las escuelas privadas suelen contar con planes inclusivos, no todas las familias tienen recursos para el pago de las colegiaturas o para pagar honorarios a un maestro o maestra sombra.
Finalmente, indicó que la falta de acceso a la educación limita a que las personas con autismo puedan conseguir un empleo que le permita subsistir por sus propios medios.
“A los que yo he estado cerca, que he tenido acercamiento, no les están dando buenas oportunidades para trabajar. No les dan opciones, no hay mucha empatía, los contratan porque es autista, pero no hay mucho apoyo respecto a eso. Lo que está pasando es que nosotras las mamás lo estamos abriendo en el grupo. tengo mamás, tuve un programa con unas mamás, ella tiene sus eventos, sus hijas le están apoyando, están haciendo cosas, entonces lo están metiendo prácticamente al comercio, prácticamente es lo que están haciendo”, concluyó.


