Poca presencia y baja natalidad de ballenas en el Pacífico
En los últimos ocho años la presencia de ballena gris en aguas mexicanas del océano Pacífico disminuyó en más de la mitad, fenómeno al que se suma la baja natalidad de ballenatos, lo que contrasta con un alza en la mortandad de cetáceos de 2025 la fecha.
Estos fenómenos ponen en peligro la especie, alertó Fay Crevoshay, directora de Comunicaciones y Políticas Públicas de Costa Salvaje.
Precisó que, mientras en 2018 se tuvo registro del arribo de 27 mil ballenas en la temporada de este 2026 apenas se lograron contabilizar 13 mil. “Es más de la mitad en ocho años”, dijo.
La ambientalista consideró que las ballenas están sufriendo el cambio climático.
Fue por ello que, entre enero y marzo, su característico chorro casi no se escuchó en los tres principales complejos lagunares de México que conforman la Reserva Biósfera El Vizcaíno, santuario para su reproducción ubicado en Baja California Sur, a donde arriban desde las frías aguas de los mares de Alaska para tener a sus ballenatos: Laguna Ojo de Libre, Laguna San Ignacio y Bahía Magdalena.
“Fue impresionante el silencio. Antes, en marzo ibas en panga y había 50, 60, 70 ballenas y escuchabas su choro, ahora era silencio y estaba vacío”, compartió Crevoshay.
Incluso, en años anteriores se les podía ver desde febrero. “De repente en febrero había muchas, llegaban a buscar comida, a tratar de ganar a otras, y siempre se quedaban por lo menos hasta a final de marzo o principios de abril”, recordó.
Los científicos dicen, el agua está mucho más caliente, ese es un hecho y está afectando la vida marina, agregó.

Solo 150 nacimientos se registraron en 2026
La baja presencia de ballenas derivó en un descenso en los nacimientos de ballenatos. “Los nacimientos son mucho menos, señal que la especie se está dando cuenta que no hay para mantener a tantos animales”, agregó la ambientalista.
Indicó que antes se registraban de 500 a 600 nacimientos en las templadas aguas de Baja California Sur, cantidad que disminuyó drásticamente en 2025, año en el que apenas se lograron contabilizar 85 nacimientos y en este 2026 solo se registraron 150 crías en los tres complejos lagunares.
“Los animales están bajándole a la reproducción y los científicos explican que lo que pasa es que no hay bastante alimento en el camino y en el Ártico, que es en donde ellos viven”, anotó.


Ballena Gris, camino a la extinción o a reproducirse lejos de México
La baja natalidad de ballenas se contrapone al aumento en su mortandad desde 2018 en su camino a la reproducción en aguas mexicanas.
“El llamado evento de mortalidad inusual, que empezó en diciembre del 2018 y según esto terminó en el 2024, bajó el promedio de arribo de ballenas”, subrayó.
Así, de un promedio de 27 mil ejemplares en 2018 disminuyó a 24 mil en 2024 y este 2026 a 13 mil. “Una disminución impresionante”, manifestó Fay Crevoshay.
Para la ambientalista no es válido que las autoridades no sepan explicar la alta mortandad de ballenas y otros mamíferos marinos.
En 2025, la mortandad fue de 97 ballenas y para principios de marzo de 2026 se tenían contabilizados 50 varamientos, decesos en los que no están incluidos la ballena muerta que apareció en el complejo laguna del Vizcaíno ni la que se encontró a principios de mayo en Playas de Rosarito.
Para la ambientalista los números no mienten, por lo que, de no frenarse, la alta mortandad podría resultar en una extinción de la ballena gris en unos 50 años.
Otro panorama podría ser que esta especie se esté alejando de aguas mexicanas para reproducirse en zonas donde encuentre seguridad para mantenerse.
Para retornar a la ballena gris a los santuarios de reproducción mexicanos solo queda una opción: bajar a los altos índices de contaminación, concluyó.
Fotos: Cortesía Fay Crevoshay y Border Zoom






