Población LGBTTTIQ+, desprotegida en los centros penitenciarios de México: CNDH
Las personas privadas de la libertad pertenecientes a la diversidad sexual se enfrentan a diversos contextos de violencia, rechazo, exclusión o aislamientos indebidos dentro de los centros penitenciarios del país, expuso la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH)
Incluso, antes de su ingreso a los reclusorios, enfrentan violaciones a sus derechos humanos, por lo que, en la mayoría de los casos, prefieren ocultar su orientación sexual o identidad de género, ante posibles actos que las coloquen en riesgo o peligro por parte de otras personas privadas de la libertad y tolerados o permitidos por las autoridades de los centros.
Lo anterior, coloca a estas personas en un especial contexto de vulneraciones a sus derechos humanos que impactan en su calidad de vida en prisión y que se traduce, además, en afectaciones a su salud mental, a limitaciones en su estancia y acceso a servicios debidos, a una clasificación y ubicación inadecuada, a la falta de mecanismos para garantizar entornos libres de violencias, prejuicios y discriminación; además, de las barreras que enfrentan para el ejercicio pleno de sus derechos.
Un ejemplo de los escenarios que enfrentan y que pueden derivar, incluso en la pérdida de la vida, se observó a través de la emisión de la Recomendación 19/2026 por las condiciones en las que se produjo el suicidio de una persona de la comunidad LGBTTTIQ+ privada de la libertad en el Centro Federal de Reinserción Social número 18 de Ramos Arizpe, Coahuila, expuso la Comisión.
En este caso, detalló, se acreditó que no se le brindó atención especializada y que hubo irregularidades en la investigación realizada en torno a los indicios sobre cómo se produjo su fallecimiento. Dicha persona presentaba antecedentes de ideación suicida; pese a ello, solo tuvo una sesión de valoración psicológica en los más de dos años que permaneció privada de la libertad.
Asimismo, entre otras vulneraciones, durante su estancia, fue víctima de diversos conflictos con otras personas privadas de la libertad, lo cual no fue considerado oportunamente para darle seguimiento psicológico puntual ni para reforzar las medidas de resguardo de su estado psicoemocional y físico. Por el contrario, la falta de atención y vigilancia desembocó en que la persona fuera hallada sin vida.
Estas condiciones que se dieron a conocer a través de la Recomendación de referencia no son aisladas, más bien se trata de patrones de violencia y discriminación que se repiten en otros centros penitenciarios del país en agravio de este grupo de personas, lo que exige que las autoridades penitenciarias adopten medidas específicas que aseguren la protección de su dignidad, integridad personal, identidad y acceso a condiciones de vida adecuadas, a fin de evitar violaciones graves a sus derechos humanos, incluso, de imposible reparación.
Ahora bien, de acuerdo con los resultados emitidos a través del Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria (DNSP) del año 2023, en 30 centros estatales visitados se observaron deficiencias en la atención a población LGBTTTIQ+. Mientras que, en el DNSP del año 2024 se observaron deficiencias en su atención en 15 centros penitenciarios estatales.
La asignación de espacios de alojamiento basada exclusivamente en el sexo asignado al nacer puede incrementar los riesgos de violencia y discriminación. Por ello, los estándares internacionales recomiendan evaluaciones individualizadas que consideren la identidad de género, la seguridad de la persona y el respeto a su dignidad.
Lo anterior, debe llamar puntualmente la atención, si se considera que las personas de la diversidad sexual prefieren mantener su orientación sexual o identidad de género oculta en las cárceles, mientras que, quienes sí lo ejercen y expresan, y que sigue siendo, aun con ello, una cifra menor, dado el contexto mencionado, enfrentan importantes deficiencias en la atención y servicios que deben brindarse a partir de sus necesidades específicas.
Ante ello, la CNDH indicó que las autoridades penitenciarias y corresponsables deben generar las acciones y gestiones debidas para que accedan, en igualdad sustantiva, a condiciones y escenarios propicios que admitan su libre desenvolvimiento y garantía en el acceso a los servicios que se brindan al interior, sin condicionamientos, rechazos ni estigmas que los limiten.
Al respecto, la CNDH ha urgido a través de sus Recomendaciones, Informes Especiales, Pronunciamientos Penitenciarios y en las Acciones Orientadoras de Política Pública emitidas a través de los DNSP, la implementación de protocolos para prevenir actos de discriminación y violencia hacia la población LGBTTTIQ+ con perspectiva de género y diversidad.
También demandó el acceso efectivo a servicios de salud física y mental y a la continuidad de sus tratamientos hormonales; el respeto al nombre e identidad de género de las personas; la existencia de mecanismos de denuncia accesibles y seguros, y la debida confidencialidad de la información que brinden y que contengan sus expedientes, entre otras.
Por último, en el marco de la conmemoración del Día Mundial de la Diversidad Sexual y del Día Internacional del Orgullo LGBTTTIQ+, enfatizó que la diversidad de orientaciones sexuales, identidades y expresiones de género en los centros penitenciarios son un rostro que no debe ocultarse, sino protegerse ante cualquier escenario que los coloque en riesgo o peligro





