Alumnos de escuelas otomí con padecimientos renales por contaminación de geortermoeléctrica de Michoacán, acusan comunidades indígenas

Alumnos de escuelas otomí con padecimientos renales por contaminación de geortermoeléctrica de Michoacán, acusan comunidades indígenas

Comunidades indígenas y afromexicanas de Michoacán expusieron afectación renal en al menos 20 menores de edad, alumnos de tres escuelas del pueblo otomí, padecimiento que atribuyen a la contaminación que genera la Central Geotermoeléctrica Los Azufres, por lo que demandaron la intervención de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum.

A través de una carta pública, dirigida tanto a la mandataria de México como al gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, el Consejo Supremo Indígena de Michoacán (CSIM) dio a conocer que el pasado 8 de mayo se realizó la primera prueba de tamizaje para la detección temprana de insuficiencia renal en niños de 10 a 12 años de edad, en la comunidad de San Matías el Grande.

El análisis se aplicó en estudiantes de 3 escuelas del pueblo otomí, siendo un total de 61 estudios, de los cuales 20 salieron con alteraciones y 7 para realizar nuevas muestras, “lo cual es grave, toda vez que el 32.79 % de los exámenes dieron positivos al presentar los primeros signos de enfermedad renal, evaluando entre otras cosas, la presencia de proteínas en la orina”, compartió el CSIM en la carta publicada el martes 2 de junio.

De 3 escuelas del pueblo otomí en las que se aplicaron pruebas,
20 alumnos salieron con alteraciones renales, señaló el CSIM.

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Indicó que las pruebas fueron realizadas por doctores especializados coordinados por el Consejo de Gobierno Comunal de San Matías el Grande, “toda vez que el Gobierno de Michoacán no pudo cumplir con el acuerdo minutado desde el 13 de abril, donde se comprometían a realizar pruebas de tamizaje en las comunidades cercanas a la geotermoeléctrica en un plazo no mayor a 15 días”.

A dos meses de esa promesa “mantienen una incapacidad manifiesta pese a todo el presupuesto y recursos que manejan”, señaló.

También denunció públicamente que el Gobierno Federal no ha cumplido con las comunidades del oriente michoacano en realizar estudios a los manantiales de los pueblos núcleo de la geotermoeléctrica, donde se han demostrado en exámenes anteriores una toxicidad entre un 35 % y 50 % por la presencia de metales pesados.

“Asimismo, PROFEPA no cumplió con realizar una nueva inspección ambiental hacia los azufres, ni ha ofrecido disculpas públicas por el pésimo trato de esta institución a las comunidades, actividades pactadas desde el 8 de abril”, agregó.

El CSIM subrayó que la Comisión Federal de Electricidad (CFE) viola las leyes ambientales, como ha quedado asentado en los reportes que entrega a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA), en los indica contar con un total de 33 presas de enfriamiento, de las cuales 18 cuentan con recubrimiento de concreto reforzado, 3 con geomembrana y 12 aún no cuentan con algún tipo de recubrimiento.

“Esto significa que el 36.3% de sus presas son altamente contaminantes y no cumplen con la norma internacional medioambiental, aún más, en 44 años que lleva operando la geotermoeléctrica, la CFE no ha sido capaz de recubrir adecuadamente sus estanques que mantienen fluidos altamente tóxicos y se encuentran expuestos a la intemperie interfiriendo con los acuíferos”, asentó.

El Consejo Supremo Indígena de Michoacán hizo un llamado a los pueblos y comunidades del Oriente de Michoacán para que estudien, investiguen e indaguen la crisis de salud y medio ambiente que existe en los municipios cercanos a la geotermoeléctrica.

“No es normal que el 35% de todos los enfermos renales se concentren en el oriente, no es normal que sus hijos de 10 y 12 años inicien con problemas renales a una edad tan temprana. Esta crisis, sostenemos que tienen un responsable: CFE”, acusó. Finalmente, emplazó al gobierno federal y estatal para que cumplan con los acuerdos minutados, de lo contrario, advirtieron que emprenderán una Jornada Nacional en Defensa de la Salud, la Vida y el Medio Ambiente y tomarán de manera permanente las instalaciones de la Central Geotermoeléctrica Los Azufres.