Calor extremo, lluvias torrenciales y temperaturas récord impactaron Asia en 2025
El calor extremo, las lluvias torrenciales, las inundaciones devastadoras y la sequía severa afectaron a millones de personas en Asia en 2025, causando graves pérdidas humanas y económicas, según un nuevo informe de la Organización Meteorológica Mundial (OMM).
El informe destaca la urgencia y la eficacia de los servicios de alerta temprana, esenciales para salvar vidas, y limitar las perturbaciones y los daños derivados de fenómenos meteorológicos cada vez más extremos.
El informe de la OMM sobre el estado del clima en Asia 2025 señala que el calor oceánico, que ha aumentado desde la década de 1990, alcanzó un nuevo récord. Las olas de calor marinas afectaron prácticamente toda la superficie oceánica de Asia, con más de 10 millones de kilómetros cuadrados (km²) afectados entre julio y septiembre, una superficie mayor que la de la República Popular China o los Estados Unidos de América.
Los 23 glaciares monitoreados en las altas montañas de Asia perdieron masa, debido a temperaturas superiores a la media y nevadas invernales inferiores a la media. Esto amenaza la seguridad hídrica a largo plazo en la región más poblada del mundo y conlleva un aumento de los riesgos, registrándose en 2025 múltiples inundaciones por desbordamiento de lagos glaciares y colapsos de glaciares.
Asia se ha calentado más rápido que el promedio mundial en las últimas décadas, con una tendencia de calentamiento entre 1991 y 2025 que duplicó aproximadamente la observada entre 1961 y 1990.
El año 2025 se situó entre el segundo y el cuarto año más cálido registrado, según el conjunto de datos utilizado.
El calor extremo fue una característica definitoria, y Japón, la República Popular China y la República de Corea registraron sus veranos más calurosos de la historia. Las excepcionales lluvias monzónicas y asociadas a ciclones tropicales provocaron inundaciones devastadoras en muchos países, como Pakistán, Sri Lanka y Vietnam.
“Asia se ve afectada por el aumento de las temperaturas, el calentamiento de las aguas oceánicas, la subida del nivel del mar y el retroceso de los glaciares. Las fuertes lluvias, las inundaciones y las sequías tienen un alto costo económico y humano, mientras que el calor extremo, las tormentas de polvo y las inundaciones glaciares se están convirtiendo en peligros importantes. Este informe subraya la importancia de las observaciones, los sistemas de alerta temprana y la previsión basada en impactos para adaptarnos al cambio climático”, declaró la secretaria General de la OMM, Celeste Saulo.

En Asia y el Pacífico, el calor está intensificando los riesgos multiamenaza, afectando a los sistemas alimentarios, la salud pública, la infraestructura y los océanos, y ejerciendo nuevas presiones sobre la salud y los medios de subsistencia. La alerta temprana y la acción precoz salvan vidas cuando las alertas son oportunas, los mensajes son fiables y la información llega a las poblaciones vulnerables. La resiliencia se construye con el tiempo, mediante una cultura de preparación sostenida”, declaró Armida Salsiah Alisjahbana, Subsecretaria General de las Naciones Unidas y secretaria Ejecutiva de la Comisión Económica y Social para Asia y el Pacífico (CESPAP).
El informe El estado del clima en Asia 2025 proporciona información fidedigna sobre indicadores climáticos clave, eventos extremos importantes, impactos y riesgos. Incluye estudios de caso que demuestran la magnitud del riesgo y la necesidad de fortalecer la previsión basada en impactos y la preparación para anticipar las consecuencias del clima, en lugar de simplemente predecir su comportamiento.
El informe incorpora las aportaciones de decenas de expertos, los Servicios Meteorológicos e Hidrológicos Nacionales, los centros de monitoreo climático y los socios de las Naciones Unidas. Se trata de uno de una serie de informes regionales de la OMM destinados a fundamentar la toma de decisiones.

Aspectos destacados
Entre 1991 y 2025, Asia se calentó más rápidamente que el promedio mundial de tierra y océanos, y la tendencia regional al calentamiento fue casi el doble de intensa que entre 1961 y 1990.
El calor extremo fue una característica definitoria de 2025 en gran parte de Asia. Japón, China y la República de Corea registraron su verano más caluroso de la historia, mientras que olas de calor prolongadas afectaron a Asia Central, partes de Asia Occidental y la Península Arábiga.
En Kazajistán, las temperaturas alcanzaron hasta 14 °C por encima de lo normal en marzo, abril, junio y julio. Baréin registró diez días consecutivos con temperaturas superiores a los 40 °C. Las condiciones de calor, sequedad y viento contribuyeron a la propagación de grandes incendios forestales, incluidos los mayores incendios forestales registrados hasta la fecha en la República de Corea.





