De norte a sur de México protestan contra la planta de amoniaco en Topolobampo, Sinaloa
Desde Tijuana, Baja California, hasta Playa del Carmen, Quintana Roo, activistas, habitantes y grupos de voluntariado de Greenpeace México salieron durante el fin de semana a expresar su rechazo a la megaplanta de amoniaco de Gas y Petroquímica de Occidente (GPO), de grupo Proman, en Topolobampo, Sinaloa.
En las principales plazas, calles y espacios públicos de 12 ciudades manifestaron su respaldo al colectivo ¡Aquí no! en su resistencia frente a la megaplanta de amoniaco, al considerar que ese proyecto representa un riesgo para el ecosistema, la salud y la vida que alberga la Bahía de Ohuira.
Por más de 13 años han hecho habitantes, integrantes de la comunidad Mayo-Yoreme y el colectivo ¡Aquí no! en la defensa de su territorio, amenazado con la construcción de una megaplanta capaz de producir 2 mil 200 toneladas métricas de amoniaco al día.
Esta resistencia, en algunos espacios, como Monterrey, Nuevo León, y Morelia, Michoacán, la población la pudo ver en documentales.

En Texcoco, Estado de México, se dieron charlas a infancias en un plantel educativo; en Mérida dibujaron imágenes de “El Pechocho”, el delfín nariz de botella que habita la Bahía de Ohuira y cuyo hogar está en riesgo con la planta de amoniaco.
Asimismo, en otros espacios recibieron charlas sobre las principales afectaciones medioambientales que provocaría la planta, además de pintar carteles, mantas y mostrar pancartas con las leyendas: “En México no”, “Sheinbaum: protege Topolobampo”, “No a la planta de amoniaco en Topolobampo”, entre otras.

Al respecto, Greenpeace México señaló que, desde su inicio, el proyecto de la megaplanta de amoniaco de Grupo Proman, arrastra una serie de irregularidades y un riesgo inherente por el tipo y volumen de sustancias que implica su operación.
“Su puesta en marcha conllevaría daños irreversibles e irreparables, no sólo medioambientales: en ecosistemas, hábitats, flora y fauna en la región; también en los modos de vida de las comunidades que por años han vivido en y de la Bahía de Ohuira. Además de implicar importantes riesgos para la salud pública y la seguridad en la zona debido a la posibilidad de una fuga de amoniaco”, expuso.

Ante ello, reiteró su exigencia a las autoridades del Gobierno de México para que prioricen salvaguardar el medio ambiente, los ecosistemas y la vida que depende de ellos, antes de que se profundicen los impactos de un proyecto más de la industria petroquímica.
Como parte de la convocatoria de Greenpeace México, participaron habitantes de la Ciudad de México y de las ciudades de Puebla, Puebla; Monterrey, Nuevo León; Playa del Carmen, Quintana Roo; San Luis Potosí, San Luis Potosí; Pachuca, Hidalgo; Texcoco, Estado de México; León, Guanajuato; Mérida, Yucatán; Saltillo, Coahuila; Tijuana, Baja California Norte, y de Morelia, Michoacán.







