En el abandono damnificados por Rachel en Ensenada
Por Isabel Mercado
Despojados de un techo, enseres domésticos y sin el restablecimiento de los servicios básicos, así se encuentran los vecinos de las colonias Lomas de Mendoza y San Francisquito, tras el paso de la tormenta Rachel por Ensenada, en Baja California.
A más de dos semanas del azote de la tormenta, decenas de familias cuyas viviendas sufrieron daños o de plano fueron arrasadas por el desbordamiento de un arroyo en estas colonias pertenecientes a la delegación de Maneadero, señalan abandono de las autoridades.


Durante un recorrido por Ojo Clínico News en la zona, tanto los vecinos de Lomas de Mendoza como de San Francisquito manifestaron su molestia por la negativa de la gobernadora Marina del Pilar Avila Olmeda de declarar a Ensenada como zona de desastre por la afectación que dejó la tormenta Rachel, como ya lo había solicitado la presidenta municipal Claudia Agatón.
En esta parte de Ensenada perteneciente a la delegación Meneadero, la corriente del arroyo destruyó puentes y calles, lo que limitó el acceso a ambas colonias. Mientras que sus habitantes improvisan con plástico o lonas un techo donde cubrirse, así como hornillas entre bloques para poder cocinar sus alimentos.


Autoridades y políticos recorren zona afectada solo para la foto
No solo eso, los afectaos se dicen burlados por autoridades y políticos que solo han acudido a tomarse la foto en la zona devastada, prometiéndoles ayuda que, hasta el momento, no les han entregado.
Los días posteriores al azote de la tormenta se les podía observar visitando el lugar, acompañados de brigadas de “ayuda” que no portaban ni palas ni carretillas para remover escombro o desenterrar las viviendas sepultadas en más de un metro de tierra y arena que dejó el desbordamiento del arrollo que corre paralelo a las colonias de Lomas de Mendoza y San Francisquito.
“Es una burla que solo vengan a tomarse la foto y pregunten ¿qué necesitan? No vienen a ayudar, menos a dar algo”, señaló la señora Litza Ruíz Flores.
Como el caso del senador con licencia Armando Ayala, que les prometió que los ayudaría a limpiar, pidió una pala prestada para solo retirar un poco de tierra de la calle, tomarse foto y vídeo y ya no volver.


Lo mismo sucedió con los elementos policiacos, quienes acudieron ante el reporte de saqueos de que han sido víctimas los vecinos, ya que las pocas pertenencias que lograron rescatar se encuentran expuestas ante la destrucción de sus viviendas.
Litza Ruiz indicó que, al igual que los políticos y autoridades, la policía acudió a Lomas de Mendoza, pero solo para que los grabaran haciendo rondines.
Además de la alcaldesa Claudia Agatón, los de Morena acudieron a darles una mini despensa, consistente en: dos rollos de papel de baño, una bolsa de arroz, una botella de aceite y una botella de Maseca. Eso sí, con foto de por medio a cambio de entregar el “paquetito” de ayuda. “Esa es la ayuda, es una burla total”, apuntó.


Limitado apoyo de limpieza y censo de damnificados sesgado
Los únicos que apoyaron un poco con las labores de limpieza y sí portaban sus propias palas y carretillas, fueron los elementos de la Secretaría de Marina (Semar)
Pero en la casa de Litza Ruiz Flores, sepultada por más de un metro de lodo por dentro y fuera, los de la Marina solo ofrecieron ayuda un día, en un horario de 9:00 de la mañana a 2:00 de la tarde, en el que incluyeron un lapso para comer.
El argumento para no apoyar más tiempo con la limpieza de lodo y escombros fue que había otros vecinos que requerían ayuda.
A otros afectados de plano los elementos de la Marina les negaron apoyo para escombrar el lodo que sepulto sus viviendas, como el señor Jesús Guerrero Ramos, a quien le dijeron que las brigadas de limpieza empezarían en San Francisquito, la parte alta de la zona y de ahí irían bajando. “Y cuando llegaron aquí me dijeron que era su último día”.


Sin embargo, a la señora Elba Alcántara, vecina de San Francisquito, los elementos de la Secretaría de Marina también se negaron a ayudarla a retirar el escombro que la inundación dejó en su vivienda.
“Me dijeron que mi casa no estaba sepultada, que primero ayudaría en las casas de la zona baja que quedaron cubiertas de lodo”, anotó.
Elba y Jesús Guerrero, demandaron a las autoridades incluirlos en un censo de damnificados que levantaron en la zona y en el que ambos dijeron que fueron ignorados.
A la fecha, con montones de basura acumulados por doquier, los vecinos continúan retirando de sus viviendas el lodo que ya comienza a secarse y emanar un olor a podrido.


Cifras oficiales de daños alejadas de la realidad
Para poder avanzar en la limpieza de sus terrenos y la reconstrucción de sus viviendas, algunos vecinos alquilan retroexcavadora, servicio por el que pagan 900 pesos la hora, como es el caso de Alberto Rodríguez, vecino de Lomas de Mendoza.
Alberto declaró que las cifras expuestas por las autoridades no coinciden con la realidad que viven en una de las zonas más afectados por el azote de la tormenta Rachel, ya que solo en Lomas de Mendoza tienen conocimiento de 15 vecinos que requieren reconstruir sus viviendas, a los que se suma otro tanto de San Francisquito.
“La situación es crítica aquí, sí debería declararse zona de desastre”, concluyó.







