Entre dos huracanes, UNESCO y artistas locales documentan el poder de la cultura para reconstruir Acapulco
En octubre de 2023, el huracán Otis llegó a Acapulco con la máxima categoría de fuerza, sin tiempo de prepararse, cobró al menos 50 vidas y dejó una ciudad con daños sin precedentes frente al Pacífico mexicano, pero en menos de un año, otro ciclón golpeó la región.
Entre las fracturas, artistas, educadores y gestores culturales apoyados por la UNESCO trabajaron para brindar sostenimiento emocional a niñas, niños y adolescentes, y sus acciones son el centro de la nueva película documental: Horizontes de resiliencia.
Con el Fondo de Emergencia para el Patrimonio de la UNESCO, y en coordinación con las secretarías de Cultura del Gobierno de México y del Estado de Guerrero, más de 25 artistas y gestores culturales locales implementaron más de 200 sesiones de talleres culturales comunitarios para fortalecer la resiliencia de cientos de infancias en Acapulco y Coyuca de Benítez, lo cual persistió tras el impacto del huracán John en septiembre de 2024.

Héctor López Taboada es el director del filme y formó parte de esos actores locales financiados para documentar las acciones emprendidas. Esto dio paso a la realización del largometraje junto con la UNESCO y Trashumantes, un colectivo local de cine independiente.
El filme busca mostrar al mundo cómo la cultura y los espacios comunitarios pueden convertirse en herramientas clave para reconstruir sociedades después de una catástrofe.
Horizontes de resiliencia comparte las voces de quienes enfrentan no sólo los daños materiales de los desastres, sino también los impactos emocionales y sociales, incluso para las luchas de defensa de los derechos humanos. A través de sus historias, la película plantea una pregunta central: qué significa reconstruir una ciudad después de la devastación y cómo recuperar el tejido social.
“Durante el rodaje tuve la oportunidad de recorrer comunidades alejadas del centro de Acapulco que rara vez reciben este tipo de iniciativas. Conocer estos territorios y escuchar las voces de sus habitantes confirmó la importancia de generar espacios donde las infancias y juventudes puedan expresarse, compartir sus experiencias y reconstruir, desde la cultura, vínculos comunitarios y horizontes de esperanza”, añadió López Taboada.
El filme se realizó íntegramente por artistas de Guerrero, como los realizadores Cande Palma y Alan Santos, al igual que el músico y compositor Karlos Morales. Asimismo, Asgard Tinajero, Quintín Abarca, Alan Santos, Ulises Enríquez y Manuel Adams compartieron material de archivo que permite dimensionar las afectaciones provocadas por los huracanes.
El documental también busca el reconocimiento de la cultura como mecanismo de reconstrucción del tejido social y será una plataforma permanente de revitalización y promoción de la vida cultural de la costa guerrerense.
Horizontes de resiliencia se convierte en el segundo largometraje en la historia de la UNESCO. El primero fue World without end (Tiempo de la esperanza) de 1953, que también documentó intervenciones comunitarias en México, específicamente en Michoacán. Es además el primer largometraje digital de la UNESCO, el primero realizado por cineastas independientes emergentes, y el primero que se realiza desde la mirada directa de las comunidades que viven los procesos documentados.





