¿Por qué son necesarios los cuidados paliativos?

¿Por qué son necesarios los cuidados paliativos?

Enfrentarse a un diagnóstico terminal puede generar diversas emociones y dudas en las y los pacientes que viven esta situación. Desconocer los beneficios de los cuidados paliativos o no tener acceso a estos en sectores de salud pública, deja en la soledad a este sector de la población, así como a sus familiares.

Kevin Ojeda Márquez, médico algólogo y paliativista en Tijuana, explicó que la importancia de los cuidados paliativos es la prevención, ya que la función de un paliativista es brindar la información necesaria a las personas que fueron diagnosticados con una enfermedad que no tiene cura, para que reciban información sobre cómo será la evolución del padecimiento.

El especialista explicó que en México no existe la cultura de acudir con un especialista en cuidados paliativos desde que se recibió un diagnóstico. Puso de ejemplo a un paciente renal al que los riñones ya no le funcionan, y aunque, recalcó que no siempre estos pacientes son terminales, si pueden llegar a serlo de no conseguir un trasplante y se dé la disfunción de otros órganos.

“Entonces, cuando tú tienes un diagnóstico, puedes ir a solicitar una valoración con el paliativista para que te diga más o menos qué es lo que puede pasar, a qué te puedes enfrentar, qué tratamientos puedes llegar a necesitar, que el médico especialista en su momento no tiene el tiempo o atiende muchos pacientes o lo deja para consultas posteriores y tú tienes la duda”, refirió Ojeda Márquez.

Por otra parte, compartió que existe un déficit de médicos especializados en cuidados paliativos, y los que existen no son suficientes para el número de pacientes que reciben un diagnóstico por enfermedades renales, cardíacas u oncológicas.

Además, destacó que, dado que los cuidados paliativos como especialidad no tiene tantos años, existe desinformación por parte de los pacientes como de los médicos que no se han actualizado en dichos temas, y que en primera instancia buscan salvar la vida de las y los pacientes, pese a que estos ya requieran otro tipo de cuidados, según el diagnóstico que tengan.