Profepa entierra ballena, pero se olvida de lobo marino; cadáver continúa en playa de Tijuana

Profepa entierra ballena, pero se olvida de lobo marino; cadáver continúa en playa de Tijuana

La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) informó que la ballena –un rorcual de Bryde- que se localizó sin vida en Playas de Tijuana, el lunes 24 de agosto; fue sepultada al día siguiente, el martes 25 de agosto, conforme al Protocolo de Varamiento de Mamíferos Marinos.

Asimismo, dieron a conocer que se descubrieron dos ejemplares de lobo marino sin vida muy cerca del varamiento de la ballena a los cuales se les enterró en el sitio.

“Uno de ellos presentaba lesiones por una cuerda en el cuello y tórax. El otro lobo marino sin lesiones visibles. A los lobos ya se les dio destino final en el sitio, en apego al Protocolo de Varamiento de Mamíferos Marinos. Las causas de muerte de los 3 ejemplares se desconocen”, informó la dependencia federal.

Sin embargo, en un recorrido realizado en las inmediaciones de la playa el día miércoles, 26 de agosto, se localizó el cadáver de un lobo marino, mismo que ya no presentaba cabeza y tenía diversas lesiones en el cuerpo.

El cadáver se encontró a la altura de la Cañada Azteca sobre la zona de la playa. Las gaviotas y otras aves rodearon el cuerpo comiendo de él, mientras que a los lados transitaron visitantes y vecinos que viven en la zona y salieron a caminar con sus perros.

A pesar que la dependencia federal indicó que se trabajó con los cadáveres conforme al Protocolo de Atención para Varamiento de Mamíferos Marinos, el tratamiento del cadáver del lobo marino indica lo contrario.

Ya que el protocolo establece que el cadáver podrá dejarse sobre la zona de la playa sin necesidad de ser enterrado, sólo cuando se localice en una zona por la que no transiten personas o se encuentre en zonas deshabitadas para evitar los malos olores y riesgos a la salud pública.

Además, el protocolo señala que, si el ejemplar se deja en sobre la arena de la playa se debe abrir abdomen y tórax para evitar la acumulación de gases, acción que no se observó en el ejemplar.