Calentamiento de los océanos y olas de calor marinas plantean riesgos crecientes en la región del Pacífico sudoccidental
La vasta extensión oceánica del Pacífico suroccidental se está calentando y acidificando, lo que perjudica a las economías locales y a los ecosistemas marinos, mientras que el aumento del nivel del mar amenaza a las comunidades costeras vulnerables y a las naciones insulares de baja altitud, según un nuevo informe de la Organización Meteorológica Mundial (OMM).
El informe Estado del clima en el Pacífico suroccidental 2025 documenta que la región registró su segundo año más cálido desde que se tienen datos (por detrás de 2024), con fenómenos meteorológicos extremos que provocaron perturbaciones generalizadas, daños económicos y pérdida de vidas humanas.
El suceso más mortífero fue el ciclón Senyar —el primer sistema conocido que alcanzó la intensidad de ciclón tropical en el estrecho de Malaca—, el cual afectó a más de 10 millones de personas en Indonesia y Malasia y causó la muerte de más de 1.200.
En 2025, se estimó que la cubierta de hielo tropical restante en Papúa (Indonesia) representaba apenas un 2 % de la superficie de hielo observada en 1988. Según el informe, se prevé que el último glaciar tropical de la región desaparezca a finales de 2026 o principios de 2027.
“Para muchos países y territorios del Pacífico sudoccidental, el océano es fundamental para los medios de subsistencia, las economías y la resiliencia. En 2025, la región experimentó el calentamiento de los océanos, el aumento del nivel del mar, olas de calor marinas y la acidificación de los océanos, además de ciclones tropicales y la continua pérdida de hielo de los glaciares tropicales”, declaró la secretaria General de la OMM, Celeste Saulo.
El informe Estado del clima en el Pacífico sudoccidental en 2025 incluye contribuciones de los Servicios Meteorológicos e Hidrológicos Nacionales, expertos en clima y océanos, así como de las Naciones Unidas y otros asociados internacionales. Se trata de uno de los informes regionales de la OMM destinados a proporcionar respaldo científico para la adopción de decisiones climáticamente inteligentes y la reducción del riesgo de desastres.
“En toda Asia y el Pacífico, el calor intensifica los riesgos de peligros múltiples, incidiendo en los sistemas alimentarios, la salud pública, las infraestructuras y los océanos, y ejerciendo nuevas presiones sobre la salud y los medios de subsistencia. La alerta temprana y la acción temprana salvan vidas cuando los avisos son oportunos, los mensajes generan confianza y la información llega a las poblaciones vulnerables”, afirmó Armida Salsiah Alisjahbana, secretaria Ejecutiva de la Comisión Económica y Social de las Naciones Unidas para Asia y el Pacífico (CESPAP).
El informe se publicó durante el Taller sobre Servicios de Alerta de Olas de Calor Marinas en el Sudeste Asiático, celebrado en Singapur del 7 al 10 de julio de 2026 y organizado por el Centro Meteorológico Especializado de la Asociación de Naciones de Asia Sudoriental (ASEAN), conocido como ASMC.
Temperatura
La temperatura media anual del aire en superficie —promediada tanto en zonas terrestres como oceánicas— en la región del Pacífico sudoccidental durante 2025 fue la segunda más alta registrada, situándose aproximadamente 0,37 °C por encima de la media del periodo 1991-2020.
Se registraron temperaturas superiores a la media en el Pacífico occidental y temperaturas inferiores a la media en el Pacífico tropical central, condiciones típicas del fenómeno de La Niña.
Calor oceánico y temperatura de la superficie del mar
El calentamiento oceánico a largo plazo provocó olas de calor marinas más frecuentes, duraderas e intensas, lo que conlleva graves consecuencias para los ecosistemas marinos, así como para las comunidades y sectores económicos que dependen de ellos.
En 2025, se registraron niveles máximos históricos de contenido de calor oceánico (en los primeros 700 metros del océano) en la zona situada al sur de Australia y en el sur del mar de Tasmania, así como en algunas partes del Pacífico Norte tropical, entre Filipinas y Hawái, y localmente al sur de Sumatra (Indonesia).
El fenómeno de La Niña enfrió temporalmente las temperaturas de la superficie del mar en algunas zonas del Pacífico sudoccidental durante 2025, aunque el promedio para toda la región se mantuvo elevado. Se alcanzaron niveles récord en una amplia zona del Pacífico Norte tropical occidental (que se extiende desde el este de Filipinas hasta Hawái), en los alrededores de Papúa Nueva Guinea y en la región de Australia en su conjunto.
Las olas de calor marinas son períodos prolongados de calor extremo que afectan al océano y conllevan diversas consecuencias para la vida marina y las comunidades que dependen de ella.
Provocan blanqueamiento generalizado de corales, mortandad de peces, graves alteraciones en las operaciones de acuicultura, muerte de bosques de algas, cambios en la distribución de las especies y floraciones de algas nocivas.





