Habitantes de Topolobampo insisten en impactos a largo plazo de mega planta de amoniaco

Habitantes de Topolobampo insisten en impactos a largo plazo de mega planta de amoniaco

El Colectivo ¡Aquí No! y habitantes de Topolobampo, Sinaloa, analizan el plan sobre la megaplanta de amoniaco que les presentó el gobierno de Claudia Sheinbaum, pero no pierden de vista las afectaciones a los empleos de pesca artesanal y ecoturismo que el proyecto generará en la Bahía de Ohuira.

Reiteraron que el proyecto pone en riesgo la biodiversidad que ha sustentado por décadas sus actividades económicas en la Bahía de Ohuira, afectaciones que serán permanentes derivado del daño ambiental sustentado en falso progreso.

“Nos están vendiendo una idea de progreso y desarrollo, pero eso ya existía en nuestra Bahía”, afirmaron.

El Gobierno de México presentó a la comunidad de Topolobampo una propuesta sobre la megaplanta de amoniaco que Grupo Proman GPO pretende poner en operación en la Bahía de Ohuira, en la región norte de Sinaloa.

En los próximos días, las comunidades afectadas tomarán una decisión respecto a este plan que ha ofrecido el Gobierno Federal en consenso con GPO.

Pero, ante una serie de publicaciones en medios locales que hablan de afectaciones en empleos, comercios e inversiones en Topolobampo y Los Mochis por el plantón que ha mantenido por más de 60 días el Colectivo ¡Aquí No!, la comunidad que habita la región, cuya economía depende directamente de la Bahía de Ohuira, mantiene su preocupación por los impactos que tendrán en materia ambiental, económica y de salud en caso de continuar con el proyecto.

La Bahía de Ohuira es un semillero natural de larvas de camarón, peces y moluscos, así como hábitat crítico de aves playeras, sitio de tránsito y crianza de delfines nariz de botella, tortugas marinas en peligro de extinción y ballenas.

Todas estas especies verían afectadas sus dinámicas de reproducción, crianza y supervivencia ante la descarga de más de 2 mil metros cúbicos de agua por hora, más caliente y salada, que la megaplanta de Grupo Proman GPO prevé realizar una vez en operación, y que elevaría hasta 3°C la temperatura de la bahía. Además del riesgo fatal eminente que la exposición al amoniaco puede representar para estas especies.

De acuerdo con cooperativas pesqueras, la operación de la megaplanta (con capacidad de producir dos mil 200 toneladas diarias de amoniaco anhidro), conllevaría un colapso pesquero, capaz de destruir el equivalente a más de 500 toneladas de camarón, lo que afectaría el sustento de miles de familias que dependen exclusivamente de la pesca artesanal.

Ante ello, pescadores, marisqueros, prestadores de servicios ecoturísticos y habitantes en general, advierten que los empleos que la planta presume generar (tres mil directos durante su construcción y 300 permanentes y especializados ya en operación) son ajenos a la comunidad, no representan sus modos de vida e impactarán negativamente en los que ya existen, afectando a cuatro mil familias que dependen de la pesca y el ecoturismo. 

“Nos venden esto como una idea de un progreso y desarrollo, pero el progreso y desarrollo ya existe en la Bahía y ha existido por décadas (…) estoy en contra de todo esto porque está atentando no nada más con mi modo de vida sino con mi vida en general”, afirmó Jesús, habitante originario de Topolobampo.

Compartió que, desde sus ancestros, toda su familia se ha mantenido de la pesca. “Gracias a que el mar nos ha permitido subsistir es que yo estoy aquí, gracias a todo eso es que el puerto ha podido crecer, gracias a eso se han pagado educaciones de kínder, primaria, secundaria, universidad, maestrías y doctorado, todo eso nos ha dado la Bahía”.

Al respecto, Evangelina, habitante de Paredones y descendiente de familia de pescadores, opinó que de operar la megaplanta la Bahía registrará una caída en la pesca derivado del incremento de temperatura de su agua, que afectará la reproducción de especies.

“Estamos luchando para algo justo, que nos dejen seguir adelante, nosotros dedicándonos al mar, trabajando en el mar; no le hacen daño a nadie, al contrario, los pescadores viven de ahí, cuidan su mar, sacan el sustento sin contaminar y ellos, con sus químicos y toda el agua caliente que van a echar ahí, van a subir la temperatura del mar y obvio van a matar el producto que saquen de la Bahía”, sostuvo.

A su vez, Juan Ricardo, pescador originario de Topolobampo, calificó de “una vil mentira” la afirmación del Gobierno Federal de crear empleos. Dijo que no es la primera vez que las autoridades “ofrecen” en la región crear trabajos a cambio de la aprobación de proyectos extractivistas en la comunidad.

“Lo de los empleos es una vil mentira, porque ya pusieron la Termoeléctrica y ofrecieron trabajo para el puerto de Topolobampo hace muchos años, después llegó Pemex también diciendo que nos iban a dar muchos empleos para el puerto de Topolobampo y fue una vil mentira, si acaso trabajan unas 10 personas ahí en Pemex, y en CFE unas 2 o 3 personas también”, expresó.

Añadió que se sumó a la lucha por la defensa de la Bahía de Ohuira a fin de garantizar un sustento y un futuro a sus hijos, nietos y próximas generaciones. “Esto que están poniendo aquí va a acabar con toda la fauna que hay de aves, de peces, de camarones, de jaiba, de cangrejos, de aves”.

En tanto que Martha, marisquera en el malecón de Topolobampo, rechaza la megaplanta pues, asegura, destruirá la fuente de empleo de su familia y de cientos más que se dedican a la pesca y la venta de mariscos.

“Va a destruir toda mi fuente de empleo, también a los peces (…) Nosotros trabajamos lo que hay en la Bahía: camarón, pescado; vamos y lo pescamos o lo compro a los señores que van y pescan, esa es mi fuente de empleo (…) La Bahía es muy bondadosa, el que guste ir a sacar un pescadito ella le da, ella provee. Esa es mi fuente de empleo. La Bahía le da de comer a aves, delfines; a nosotros como seres humanos nos da de comer”.

Greenpeace México, por su parte, refrendó su respaldo al movimiento ¡Aquí No! y manifestó su respeto a la libre determinación de las comunidades y a su decisión sobre la megaplanta.