Con 194 años de edad, la tortuga Jonathan rompe nuevo récord Guinness
Con aproximadamente 194 años de edad, Jonathan, la tortuga gigante de Seychelles (Aldabrachelys gigantea Hololissa) el animal terrestre vivo más longevo del mundo y ha conseguido otro título de Guinness World Records al superar con creces la esperanza de vida media de su especie, de 150 años.
Jonathan habita desde 1882 en Plantation House, la residencia oficial del gobernador de la isla de Santa Elena, en el Atlántico Sur del territorio británico y oficialmente es la tortuga más longeva de la historia.
Su título oficial de récord es el de quelonio más antiguo, categoría que engloba a todas las tortugas, terrestres y de agua dulce.


La edad de Jonathan es una estimación basada en el hecho de que era completamente maduro, de al menos 50 años, cuando llegó a Santa Elena desde las Seychelles.
Su edad estimada se vio reforzada cuando se descubrió una antigua fotografía tomada entre 1882 y 1886. Mostraba a un Jonathan adulto pastando en el jardín de Plantation House.
Desde entonces, Jonathan pasta por los mismos terrenos, donde disfruta de la compañía de otras tres tortugas gigantes: David, Emma y Fred.
“A pesar de su edad, Jonathan sigue teniendo una buena libido y se le ve con frecuencia aparearse con Emma y a veces con Fred”, compartió Joe Hollins, veterinario de Jonathan.
El viejo Jono (como lo llaman cariñosamente los lugareños) disfruta del sol en los días templados y su largo cuello y patas se estiran completamente fuera de su caparazón para absorber el calor y transferirlo a su núcleo.
Cuando hace frío, Jonathan prefiere escarbar en el moho de las hojas o en los recortes de hierba y permanecer allí todo el día.

La tortuga más longeva del mundo perdió el olfato y está prácticamente ciego por las cataratas, pero no ha perdido el apetito.
Entre los alimentos favoritos de Jonathan están la col, el pepino, la zanahoria, la manzana y otras frutas de temporada.
Tampoco muestra signos de ralentización y, ccuriosamente, sus células no parecen mutar como las humanas, y su ADN se está analizando en busca de posibles secretos.







