Desarrollan sistema de monitoreo y alerta temprana de ciclones tropicales para México
Científicos mexicanos desarrollaron el proyecto Apixqui, un sistema nacional interinstitucional de monitoreo metoceánico y alerta temprana para eventos extremos, con el objetivo de fortalecer las capacidades de pronóstico de ciclones tropicales en tiempo real.
Ante eventos extremos recientes, como los huracanes Otis (ocurrido en 2023) y Priscilla (2025), el gobierno federal convocó a la comunidad científica con la urgente necesidad de mejorar las capacidades de ciencia básica y aplicada para que el país cuente con pronósticos certeros y detallados de tormentas y ciclones tropicales que afectan las costas mexicanas.
Así nació Apixqui, para el pronóstico de huracanes en tiempo real, a través de reducir la limitada disponibilidad de observaciones en zonas clave del territorio nacional.
Se trata de un proyecto estratégico del Gobierno de México, encabezado por la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti), en el que participa el Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada (CICESE) a través de su Departamento de Oceanografía Física.
Este proyecto se realiza en red, en estrecha colaboración con el Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático y el Instituto de Ciencias del Mar y Limnología, ambos de la UNAM; la Unidad de Investigación y Desarrollo Tecnológico de la Secretaría de Marina, así como el Servicio Meteorológico Nacional de la CONAGUA.

La doctora Sheila Estrada-Allis, investigadora del Departamento de Oceanografía Física y responsable del proyecto por parte del CICESE, informó que el producto principal será una plataforma de colaboración interinstitucional orientada a integrar y difundir información de observaciones y pronósticos que darán elementos de valor para la toma de decisiones basada en evidencia científica, con datos en tiempo real, dirigido principalmente a las dependencias enfocadas a la protección civil.
Este proyecto opera mediante la implementación de infraestructura de monitoreo metoceánico (como boyas metoceánicas, planeadores submarinos y radiosondeos) y su integración en sistemas de modelación numérica apoyada en cómputo de alto desempeño.
En 2023, los modelos de pronóstico no fueron capaces de anticipar la extrema rapidez de intensidad que logró Otis en pocas horas; lo que lo convirtió en el huracán más agresivo registrado en el Pacífico mexicano en los últimos 40 años, de acuerdo con datos del Centro Nacional de Huracanes de la NOAA.
Ante este panorama de eventos hidrometeorológicos cada vez más extremos, que requieren más datos para mejorar la toma de decisiones y acciones preventivas, el Gobierno de México creó el proyecto estratégico Apixqui en 2025, en el marco del Programa Presupuestario F003 “Programas Nacionales Estratégicos de Ciencia, Tecnología y Vinculación con los Sectores Social, Público y Privado”.
Este proyecto estratégico está planteado en tres etapas anuales y actualmente el grupo interinstitucional se encuentra en la primera de ellas.
Por ello, la aportación del CICESE al proyecto se divide en tres subgrupos que investigan la relación entre la meteorología y la oceanografía física de los ciclones tropicales: 1) vehículos submarinos autónomos no tripulados, denominados gliders, en inglés; 2) boyas metoceánicas, es decir, plataformas flotantes con sensores que miden en tiempo real el viento, la temperatura del mar, entre otras variables; y 3) modelación numérica avanzada, es decir, procesar en equipo de cómputo miles de datos para conocer con precisión los cambios en el mar; estos datos pueden visualizarse a través de mapas para pronosticar el estado del mar y la atmósfera.
El subgrupo de gliders ha logrado resultados preliminares destacables en la primera etapa: en 2025 fue posible muestrear el ciclón tropical Priscilla, desde su inicio hasta su reforzamiento como huracán categoría 2 que, en conjunto con la tormenta tropical Raymond, provocó lluvias de intensas a torrenciales, así como el desbordamiento de ríos en siete estados de la república mexicana. Este trabajo lo coordinan los doctores Enric Pallas-Sanz y Miguel Tenreiro, investigadores del Departamento de Oceanografía Física del CICESE y líderes del Grupo de Monitoreo Oceanográfico con Gliders (GMOG), quienes realizaron cuatro misiones de gliders en las costas de Guerrero.
Por otro lado, el subgrupo de boyas tiene por objetivo ampliar la cobertura de monitoreo mediante la adquisición e instalación de cinco boyas metoceánicas y costeras. Este trabajo lo realiza el grupo CANEK del CICESE, el cual cuenta con más de 20 años de experiencia en esta disciplina. Actualmente el responsable de coordinar este subgrupo es el maestro en ciencias Domitilo Nájera.
El subgrupo de modelación es coordinado por la doctora Sheila Estrada-Allis y tiene como finalidad examinar la configuración inicial de modelos oceánicos, atmosféricos y primeras pruebas de modelos acoplados. El acoplamiento de datos mejora el pronóstico de la trayectoria de un ciclón tropical, pero aún falta conocer y entender diversos aspectos. En esta primera fase, iniciaron con simulaciones en equipo de supercómputo que incluyen pruebas con asimilación de datos e Inteligencia Artificial.

La investigadora compartió que en las próximas etapas se espera tener lista una base de datos con los registros de gliders y boyas; realizar al menos tres misiones de gliders en temporadas de ciclones tropicales, contar con seis boyas metoceánicas y tener acoplados los modelos oceánicos, atmosféricos y de oleaje desde el CICESE, que sirvan de base para modelos que pronostican la trayectoria de ciclones tropicales.
Si bien el proyecto tiene una fuerte componente operativa, en el CICESE se encargan de incorporar, de manera paralela, investigación aplicada que sirva para mejorar los pronósticos y abordar preguntas aún abiertas, como cuál es el papel del océano en los procesos de intensificación rápida de ciclones, como Otis.
Estrada-Allis aseguró que en momentos y regiones clave los modelos son determinantes para mejorar la predicción de la dinámica oceánica y atmosférica, impactando en el pronóstico de eventos extremos como los ciclones tropicales.
Agregó que a pesar de que el énfasis de Apixqui es en el Pacífico, se prevé que el sistema pueda extrapolarse al Golfo de México y el Mar Caribe mexicano en etapas futuras.





