Investigadores de la UAS revelan presencia de una plaga cadavérica en comida para perros vendida a granel en Culiacán.
Investigadores de la Facultad de Ciencias Naturales y Exactas de la Universidad Autónoma de Sinaloa trabajaron durante seis años analizando los cambios estacionales de insectos asociados a alimentos procesados y almacenados para perros que se venden a granel en distintos comercios. Entre los hallazgos, está la presencia de cuatro plagas, la más peligrosa que se detectó es la Necrobia rufipes, misma que está asociada a casos de descomposición cadavérica.
José Israel Torres Avendaño, investigador y colaborador del cuerpo académico, detalló que el estudio se realizó en tiendas minoristas de abarrotes en Culiacán. Tras detectar la presencia de estos organismos se investiga cómo llegaron a los alimentos. Además, existen las dudas sobre si podría convertirse en un problema de salud pública tanto para mascotas como para humanos.

Destacó que entre las hipótesis que plantea el equipo científico, la primera sugiere que la plaga podría provenir desde la planta de origen; la segunda señala que, al abrir los sacos de alimento y dejarlos expuestos por un periodo prolongado, el producto quedó vulnerable a la invasión del insecto.
“Existe un factor de riesgo muy importante que observamos en las tiendas minoristas: la gente mantiene los costales abiertos al aire libre. Sin embargo, hay quienes tienen el mejor hábito de fraccionar y vaciar el alimento en bolsas individuales, lo cual sería lo óptimo y lo recomendable”, compartió Torres Avendaño.
Respecto a Necrobia rufipes —un depredador facultativo atraído por proteínas y lípidos que consume lo que encuentra a su paso, incluidas otras plagas—, el especialista indicó que la respuesta sobre su llegada aún no es definitiva. Aunque esta especie tiene la capacidad de volar, no es una voladora ágil, por lo que resulta de especial interés precisar su vía de dispersión.
Sobre el origen del proyecto, señaló que la investigación surgió debido al fuerte impacto económico que genera el consumo de estos alimentos a nivel mundial, una industria que supera los 70 mil millones de dólares y proyecta alcanzar los 110 mil millones para el año 2030, impulsada por la creciente concientización social sobre el cuidado animal.
Advirtió que cuando estas plagas entran en contacto con el producto, además de generar pérdidas económicas, alteran su composición al consumir proteínas y lípidos, privando al alimento de su función nutricional principal.
Sobre las otras tres plagas identificadas —el lepidóptero Plodia interpunctella y los coleópteros Oryzaephilus surinamensis y Tribolium castaneum—, el investigador puntualizó que presentan mayor presencia y abundancia durante los meses de agosto, septiembre y octubre, periodo que coincide con el incremento de las lluvias y las temperaturas.





