Reconocen en su día a socorristas de la Cruz Roja Tijuana

Reconocen en su día a socorristas de la Cruz Roja Tijuana

Al romper filas, las y los socorristas de la Cruz Roja en Tijuana interrumpen el protocolo por un momento, los gritos y la algarabía se hacen presentes. Uno de ellos toma una manguera y comienza a mojar a sus compañeras y compañeros; hay quienes corren, otros simplemente se dejan llevar por el momento. No es cualquier fecha el 24 de junio del 2026, en ese día, como cada año, se conmemora el trabajo que hacen las y los paramédicos de la benemérita institución al auxiliar a todos los pacientes que lo requieren.

Son, además, los primeros respondientes cuando un hecho violento se suscita en la ciudad, cuando un accidente vehicular acontece o una persona ve en peligro su vida por alguna enfermedad.

Gustavo Garduño Rosales es técnico en urgencias médicas en la Cruz Roja de Tijuana. Es originario de Xalapa, Veracruz y desde hace 40 años se desempeña como socorrista. En la actualidad es parte del área de capacitación de la institución médica, y entre su experiencia laboral destaca su apoyo a los sobrevivientes del terremoto de Haití.

Para Garduño Rosales trabajar en la Cruz Roja es una actividad que le ha dado los mejores momentos de su vida y reconoció que es vital capacitarse constantemente, ya que la atención prehospitalaria ha tenido cambios en las últimas cuatro décadas.

Compartió en entrevista con Ojo Clínico News que su primer acercamiento derivó del terremoto de la ciudad de México en 1985, cuando se dio cuenta del impacto que generó en las personas que lo vivieron de cerca, asimismo, en sus primeros años de juventud, la disciplina que observaba en el ejército, lo instó a estudiar a escondidas hasta lograr ser técnico en urgencias.

“Lo que yo más rescato es el hecho que te vuelves más humano. Se vuelve algo del día a día, y el día a día hace que salgas a cubrir tu guardia, lo hagas con cariño, lo hagas con amor. Que te vuelvas más humano, te humanizas más, porque a estos 40 años lo que puedo decir es que el lema de Cruz Roja es, la misión es salvar vidas y preservar la salud de nuestros pacientes, pero yo le agrego algo más que es el paciente al que tengo que atender, ya tiene un mal día, pasó una semana muy mal, en cama y el hecho de que pida una ambulancia de Cruz Roja Mexicana, el hecho de que va uno, trato que de todos esos malos días que ha tenido, tenga un mejor momento para poder hacer las cosas mejor y para que se sienta a gusto y tranquilo”, relató Garduño Rosales.

Al preguntarle sobre lo más complicado que ha vivido, expresó que han sido diversas las experiencias complicadas, pero una que más recuerda fue cuando pasó más de 30 días en el país de Haití para ayudar a los sobrevivientes del terremoto.

“Fue muy difícil por el tipo de lugar, todas las cuestiones, es un parteaguas para muchas cosas. Me cambió completamente mucho. Yo decía, aquí sí había cuestiones de desastres naturales, pero algo así de esa magnitud te hace pensar y te hace ver que hay que valorar lo que tienes, valorar lo que disfrutamos”, detalló el paramédico con más de 40 años en la Cruz Roja.

Si bien fue una vivencia complicada, como socorrista disfrutó poder ayudar a otros seres humanos que estaban pasando por un mal momento, la situación fue tal que a su regresó, contó que fue imposible no quebrarse al volver a sus hijas y a su esposa, principalmente por todo lo que le tocó ver durante estancia.

Al respecto de cómo vive un socorrista los cambios en materia de seguridad que se viven en Tijuana, y la violencia que en los últimos años han incrementado las tasas de homicidios, opinó que es necesaria la capacitación que reciben para fortalecer la salud mental y saber enfrentar el trabajo que viven todos los días.

“El hecho que sepas cómo reaccionar, cómo atender, cómo seguir la línea de atención, te va a funcionar en todos los aspectos”, apuntó.

Además, compartió, en la actualidad se busca salvaguardar la integridad de los socorristas cuando acuden a una llamada de emergencia por hechos violentos. Mientras en el pasado, quienes trabajaban como paramédicos acudían a modo de héroes, las circunstancias han hecho que, si la situación lo amerita, se espere el acompañamiento de las autoridades de seguridad para no ponerse en riesgo.

El trabajo de Gustavo Garduño como paramédico le ha hecho crecer al punto de ser parte de la estructura de capacitación de técnicos en urgencias médicas por lo que no pierde la oportunidad de aconsejar a los nuevos ingresos para que hagan su trabajo sin contratiempos.

Contó que un día común en la vida de un socorrista de Cruz Roja consiste en llegar al hospital, según el horario que tenga, se deben reportar con sus supervisores, posteriormente deben revisar su unidad y que todo el equipo esté completo, posteriormente acuden a su base de trabajo y se limpia en caso de ser necesario y se preparan para la primera salida al servicio que se requiera.

Aunque reconoció que no siempre se ven por el trabajo que hay ante los llamados de emergencia, sí buscan tener momentos de calidez entre toda la comunidad de socorristas que hay en Cruz Roja Tijuana.

“Yo me divierto, me apasiona lo que hago, me gusta lo que hago, me sigue gustando, actualmente, y no me rajo, porque yo todavía le entro al RCP, yo todavía hago muchas cosas para apoyar a mucha gente a mis compañeros, a mis grandes amigos y todavía sigo tirando karatasos porque de eso se trata, aquí a trabajar a hacer cosas bien por el paciente”, destacó el técnico en urgencias.

Sobre el área de capacitación de la que es parte, compartió que el objetivo es tener a técnicos en urgencias bien preparados tanto en conocimiento físico y mental, además que haya más humanidad para tratar bien a los pacientes y para que el socorrista pueda tener una salud mental adecuada, y que la actividad no le impacte de manera negativa.

Por parte de la Delegación Tijuana de la Cruz Roja Tijuana realizó una ceremonia para reconocer a las y los socorristas que destacan por su labor, capacitación y trayectoria en su trabajo al brindar atención a la ciudadanía.