Afectados de la colonia “La Cacho” en Tijuana denuncian que continúan trabajos de edificación pese a acuerdo
Los afectados de la calle Laredo en la colonia Madero, mejor conocida como “La Cacho”, denunciaron que la empresa constructora que provocó agrietamientos y fallas en sus tuberías continúa realizando excavaciones, pese a que el Ayuntamiento de Tijuana les solicitó que resguardaran el área y se detuvieran los trabajos de construcción de una torre.
“El municipio les dijo que no hicieran más excavaciones y siguen excavando… El Colegio de Ingenieros le dio sugerencias de qué hacer porque dice que es una bomba de tiempo de un colapso. Hay agrietamiento. Les pedimos que pararan la semana pasada y no pararon. Fuimos al Ayuntamiento el viernes y les dijeron, en esta área cuelen lo que haya y arropen, y no lo hicieron”, relató Leticia González Pérez, vecina afectada.
Agregó que entre los afectados ya existe un cansancio por intentar gestionar una solución, y sea la empresa la que no acate lo que la autoridad municipal determina.
González Pérez compartió que uno de los acuerdos fue que, al momento de trabajar en el talud se iba a esperar hasta que las familias que viven cerca de la obra, pudieran buscar un lugar donde rentar, pero comenzaron a trabajar antes de lo acordado, poniendo en latente riesgo a almenos cuatro familias.
La vecina afectada detalló que se les pidió que comenzaran a trabajar en la zona etiquetada en color rojo, pero decidieron seguir excavando en la zona donde se había comenzado a cimentar y se había solicitado que se detuvieran.
“Les pedimos, paren, paren hasta tener una opinión técnica del Colegio de Ingenieros. Y no, no quieren parar, quieren seguir arriesgando las vidas de las familias”, señaló Leticia González.
Por otra parte, exigió transparencia por parte de las autoridades y que se dé a conocer sobre quiénes son los funcionarios que dieron los permisos y se les sancione.
Asimismo, dio a conocer que ya existen denuncias ante la Fiscalía General del Estado (FGE) y la Sindicatura Procuradora en contra de quienes sean responsables. Mientras tanto, aseguró que comprobaron que el ingeniero Mascareño y el arquitecto Curiel, responsables de la obra, realizaron mal su trabajo.
La información que se tiene al momento, es que los trabajadores de la construcción a cargo de Mascareño y Curiel rasparon más de 90 grados, con lo que se metieron en propiedades privadas, además, inyectaron concreto y varilla en el fondo de las viviendas, sin que los propietarios estuvieran de acuerdo.
Ante esta situación que viven los vecinos alrededor de la obra, la comunidad decidió que ya no quieren que se erija la torre, sólo piden que se termine un muro de contención, pero que la construcción de la torre se detenga.
La vecina afectada refirió que, una vez que se termine el muro de contención, la empresa constructora no tiene permiso de construcción por parte de la autoridad municipal, ni tampoco tienen el aval de la comunidad vecinal, por lo que exigen a las autoridades municipales que no permitan corrupción y no entreguen el permiso para edificar la torre de condominios.
Luis Jesús Romero Pérez, asesor jurídico privado de las víctimas en la colonia Cacho, indicó que entre los vecinos hay una desilusión por no concretar acuerdos, a pesar de las reuniones que se han hecho desde enero de este año, cada 17 de mes.
Refirió que la empresa desarrolladora no ha cumplido los acuerdos que se habían alcanzado en esas reuniones, como la presentación de un plan de reparación de daños, pero no lo han presentado; de igual manera, se acordó que, únicamente se construiría un muro de contención.
Actualmente, dieron a conocer, la empresa continúa trabajando en el subsuelo de los predios de los vecinos, puesto que se documentó que la constructora realizó excavaciones por debajo del terreno de uno de los vecinos y está comprometiendo la seguridad del domicilio.
El abogado de las familias afectadas dio a conocer que los permisos que tenía la empresa ya caducaron, y que, según la información que tienen, la Dirección de Administración Urbana Municipal (DAU) no recibió toda la documentación por parte de la empresa.



