Avistan ejemplar de chorlito nevado en la Biósfera Islas Marías; esta ave anida en BC

Avistan ejemplar de chorlito nevado en la Biósfera Islas Marías; esta ave anida en BC

Un ejemplar de chorlito nevado (Charadrius nivosus), un ave migratoria que anida en Baja California y que se encuentra amenazada por la creciente presión humana sobre su hábitat natural, se observó dentro de la Reserva de la Biosfera Islas Marías.

El avistamiento se registró en la Isla San Juanito, por ecoguardas de la Comisión Nacional de Áreas Protegidas (Conanp).

Esta ave amenazada anida en playas de Baja California, en donde enfrenta riesgos por tránsito vehicular, reproducción de plantas exóticas y la liberación de fauna canina, expuso Pronatura Noroeste.

Cada año, entre los meses de abril y agosto, esta pequeña ave playera recorre las costas de Ensenada y San Quintín en busca de un sitio seguro para reproducirse y anidar.

“El chorlito anida en la arena, en pequeñas oquedades, lo que lo hace extremadamente vulnerable al tránsito vehicular en las playas”, expuso Lizz González Moreno, Coordinadora de Educación para la Conservación de Pronatura Noroeste, en una publicación que realizó la propia organización ambientalista.

El riesgo que corren los chorlitos ha llevado a la instalación de señalética, en donde se advierten sanciones que van desde los 120 mil hasta un millón de pesos, y penas de hasta 9 años de prisión para quienes violen las restricciones.

Además del tráfico de vehículos, otras amenazas incluyen la reproducción de plantas exóticas y personas en situación de calle que habitan en zonas de anidación. 

Otro de los problemas es la limpieza de algas en temporada de anidación, percibidas como basura, elimina una fuente clave de alimento para el chorlito: pequeñas moscas y crustáceos que se alimentan entre los residuos marinos.

“Durante la temporada de anidación, realizamos monitoreos constantes para localizar e identificar nidos, brindar protección y aumentar la probabilidad de éxito reproductivo.

La organización ambientalista y organizaciones aliadas realizan monitoreos, educación ambiental y acciones de protección para preservar esta especie migratoria.

“Las aves playeras tienen una función en la cadena alimenticia y su conservación es compartida con otros países. Lo que hagamos aquí también impacta más allá de nuestras fronteras”, agregó González Moreno.

Hasta 2025 se habían registrados 36 individuos, 2 juveniles, 5 nidos activos y 9 polluelos en la zona protegida. Cada pareja puede tener hasta dos nidadas por temporada, en las que el macho suele quedarse a cargo de los polluelos mientras la hembra busca un segundo apareamiento.

La conservación del chorlito nevado no solo es vital para proteger una especie en peligro, sino también para preservar el equilibrio ecológico en las playas en el Noroeste de México.

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