Roxana, madre de Vicente, recibió vinculación a proceso y permanecerá en prisión; juez desestimó reclasificación del homicidio
Eran alrededor de la 1:30 de la madrugada del domingo, 10 de mayo, cuando Roxana “N” recibió la vinculación a proceso con prisión preventiva como medida cautelar por el delito de homicidio por omisión con dolo eventual, luego de la muerte de su hijo, Vicente, a quien olvidó dentro del vehículo por más de 12 horas en el fraccionamiento La Rioja en el municipio de Mexicali y murió por golpe de calor.

A pesar que la defensa de Roxana, a cargo del abogado Humberto Armando López Valle, solicitó la reclasificación del caso, para que, en lugar de ser catalogado el homicidio con “dolo eventual” pasara a homicidio culposo, el juez de control, Rogelio Robledo Ramírez, desestimó los datos de prueba que se presentaron y negó la reclasificación.
La audiencia duró cerca de 15 horas con dos recesos de cuatro horas, y una hora y media, respectivamente, y con cambio de ubicación en una ocasión.
Inició en el Centro de Justicia Penal de Río Nuevo a las 10:00 de la mañana del sábado 9 de mayo. En los primeros minutos, los abogados asesores de Juan Carlos Meza Beltrán, padre de Vicente, señalaron que los datos de prueba que la defensa presentaría no habían sido revisados con antelación, por lo que se les otorgó un receso de cuatro horas.
A las afueras de la sala de audiencias, familiares de Vicente por parte del padre, políticos y sociedad civil se manifestaban exigiendo justicia por la muerte del niño de tres años.

Para la segunda parte de la audiencia, la ubicación se dio en el Centro de Justicia Penal ubicado en la calle Sur a un lado del Centro de Reinserción Social de Mexicali.
En esta, los abogados defensores expusieron una serie de datos de prueba para sustentar la solicitud de reclasificación del delito, y para pedir que este se juzgue con perspectiva de género.
Entre los datos de prueba que se presentaron hubo entrevistas con el padre de Roxana, su ex esposo con quien procreó a sus dos hijos mayores, asimismo, se entrevistó a su médica familiar, y se realizó un dictamen forense para conocer su estado de salud psicoemocional. Este último para respaldar la teoría de que lo que le ocurrió a Roxana fue el “síndrome del niño olvidado”.
Los abogados defensores aseguraron que no buscaban eximir de la responsabilidad a Roxana, sino mostrar que olvidar a Vicente dentro del vehículo no fue un acto premeditado, sino un olvido por la carga de estrés que vive, así como una posible depresión y ansiedad.
Uno de los datos de prueba que presentó la defensa fue una entrevista con Rafael Bravo Cortés, médico pediatra, jefe de neonatología del Hospital Materno Infantil de Mexicali. En la entrevista que a la que se dio lectura, el especialista compartió que existen casos donde los padres o madres olvidan a sus hijos dentro de los vehículos. En algunos casos con desenlaces fatales.
Dijo que a esto se le suele llamar el “síndrome del niño olvidado” y en años previos se hizo una campaña de concientización en Mexicali para evitar ese tipo de accidentes.
También, presentaron la entrevista con la médica familiar de Roxana, quien (al ser liberada del secreto profesional por Roxana) admitió que le había recetado clonazepam un año atrás, ya que tenía dificultad para dormir.
De igual manera, la defensa presentó como datos de prueba un par de entrevistas al padre de Roxana, así como a los tíos que organizaron el convivió en el que Roxana acudió con Vicente, una noche antes de la muerte del niño; y a su ex pareja y padre de los dos hijos mayores con quienes comparte la custodia.
Las cuatro entrevistas describieron a Roxana como una madre cuidadora y “buena” con sus hijos, sin antecedentes de maltrato en contra de alguno de sus hijos.
Por otra parte, se dio a conocer que Roxana perdió la casa en la que vivía, luego de un par de juicios contra el Banco ScotiaBank con quien tenía una hipoteca que dejó de pagar. Al perder los juicios se vio obligada a pagar los gastos de abogados del banco, intereses, y un capital insoluto, además, la casa sería rematada por la institución financiera.

Otro de los datos de prueba fue un dictamen en psicología forense a cargo de Roberto Barrientos Figueroa, quien realizó una serie de entrevistas con amigas de Roxana, y le aplicó una serie de pruebas a la imputada. En el dictamen concluyó que Roxana tenía factores psicoemocionales que pudieron intervenir en el olvido de Vicente.
Finalmente, dieron a conocer que existe una denuncia por violencia familiar, ya que en más de una ocasión Roxana llamó al 911 para denunciar maltrato físico por parte de Juan Carlos, el padre de Vicente. Con este último dato de prueba, la defensa solicitó que se juzgara con perspectiva de género, al argumentar que vivía violencia física y económica por parte de su entonces pareja sentimental y padre de su tercer hijo.
La defensa de Roxana señaló que al momento que fue detenida, el 2 de mayo, no se encontraron rastros de clonazepam o altos niveles de alcohol en su organismo. De igual manera enfatizaron que no se trató de un homicidio con dolo eventual porque Roxana no previó el desenlace y no tenía la intención de hacerle daño al niño, ya que tuvo una creencia errónea, al pensar que había llevado a su hijo dentro de la casa.
Fiscalía y asesores legales dieron revés a los argumentos de la defensa; no era la primera vez que lo dejaba solo
Una vez que se expresaron los argumentos por parte de la defensa de Roxana, tanto las agentes de la Fiscalía como los abogados asesores de Juan Carlos Meza, padre de Vicente, pusieron en duda la validez de los datos de prueba y señalaron que la manera en cómo se dieron los hechos no corresponden a un delito culposo.
Refirieron que, aunque no se encontraron altos niveles de alcohol en el cuerpo de Roxana, en las periciales se encontraron botes de cerveza y una botella de vino vacías dentro del hogar, asimismo, cuestionaron que el consumo de vino haya sido solo de dos copas de vino como lo informaron los tíos de Roxana, durante la fiesta en la noche que olvidó a Vicente en la parte trasera del vehículo.

Sobre la entrevista con la médica familiar, que dijo que le recetó clonazepam a la hoy vinculada a proceso, señalaron que la defensa entregó la receta que les dio la médica, pero, las recetas con medicamentos controlados suelen quedarse en manos de la farmacia, quien entrega una copia al paciente y se queda la original, por lo que no concibieron que la médica contara con una copia.
En cuanto al síndrome del niño olvidado, enfatizaron que los casos en los que se tiene registro de que ocurrió algo similar, el tiempo fue de 5 a 6 horas, mientras que Roxana lo dejó por más de 12 horas.
Indicaron que no había congruencia con el relato de la madre de Vicente, quien dijo que llegó a su casa y se bajó a encender el boiler para bañar a Vicente, pero, sólo se bañó ella y posteriormente pasó la noche en vela, mandando mensajes y publicando en redes sociales hasta las 5 de la mañana.
Situación que Roxana no advirtió en la versión que le contó a sus padres, a quienes les dijo que después de bañarse había quedado dormida, por lo que estuvo despierta durante varias horas para no darse cuenta que no había bajado a su hijo del vehículo.
Señalaron que la madre sí tenía conciencia de su hijo, sobre todo porque no era su primer hijo, sino el tercero. Por otra parte, enfatizaron que tenía la custodia provisional de Vicente desde diciembre del 2025, fecha en que solicitó a un juez Quinto de lo Familiar que se la otorgara sin que el padre del niño estuviera al tanto.
Las agentes de la Fiscalía cuestionaron que en todas las horas no hizo nada por saber sobre su hijo, sobre todo si, en el caso que no estaba bajo los influjos del alcohol, entonces, tenía más conciencia sobre sus actos y decisiones.

De igual manera, visibilizaron que al día siguiente, cuando Roxana busca a su hijo pasadas las 12:00 del mediodía y se da cuenta que nunca lo bajó del vehículo, no llama al 911 para solicitar ayuda, ni tampoco toma las llaves del vehículo para buscar atención médica, sólo les llama a sus padres para que sean ellos quienes se hagan cargo.
El énfasis en el cuidado del niño, se da al detallar que entre la información que se recabó se informó que Roxana estaba a cargo de una guardería del Instituto Mexicana del Seguro Social (IMSS) en Mexicali, por lo que no conciben que alguien que todos los días sabe la importancia del cuidado de un niño o niña, no tuviera la capacidad para hacer lo propio con su hijo.
Al hablar sobre el síndrome del niño olvidado, la Fiscalía aseguró que esa teoría no cuenta con sustento de un estudio científico. Además, se informó que no era la primera vez que Roxana dejaba solo a Vicente.
Una de las ocasiones llamó a Juan Carlos para pedirle que cuidara a sus tres hijos, incluyendo a los dos mayores de 8 y 12 años. El motivo de su ausencia era para ir a una fiesta. En otra ocasión, le avisó al padre de Vicente que fuera por él porque ella tenía que salir, cuando el padre llegó a la casa encontró a Vicente solo en la cuna, mientras que ella ya se había retirado de la casa.
Esto sin contar los mensajes de texto, que fueron parte de las pruebas que presentó previamente la Fiscalía, en los que le avisa al padre de Vicente, que el niño podría pagar las consecuencias, y que no soportaba ver al niño porque le recordaba a su ex pareja y padre del niño.
El dictamen forense fue puesto en duda por los asesores legales, ya que las conclusiones se dan una vez que ocurrieron los hechos, por lo que la ansiedad y depresión se da una vez que Vicente ya murió.
También, señalan que faltaron pruebas de memoria y baterías de preguntas en el dictamen por lo que no cumplió su cometido.
Al respecto de las causas de estrés como la pérdida del patrimonio y el divorcio, indicaron que el juicio contra el banco se dio desde el 2022, y el divorcio fue solicitado por Roxana, misma que pidió la custodia provisional.
Dado que estos hechos ocurrieron anteriormente y el divorcio lo solicitó ella, minimizaron que este tipo de situaciones sean factores para el olvido de Vicente.
Juez niega reclasificación y otorga cuatro meses para averiguación; defensa anuncia que impugnará
Tras la maratónica audiencia, el juez de control, Rogelio Robledo Ramírez, desechó la teoría del síndrome del niño olvidado, también, descartó que, previamente, Roxana pasara por un cuadro depresivo dado que salía a fiestas, y refirió que por su labor con niñas y niños en la guardería, tenía mayor conocimiento de la importancia de estar al pendiente de los infantes.

Además, recordó los mensajes de texto, en los que habla de forma reiterada, acerca de hacerle daño al menor a consecuencia de la relación que tenía con el padre de este.
La vinculación a proceso continuó por el delito de homicidio por omisión con dolo eventual, con cuatro meses para la investigación complementaria en las que la Fiscalía buscará una valoración psicológica de Juan Carlos Meza, revisar los gastos funerarios, analizarán el contenido del celular de Roxana y se recabarán dictámenes de criminalística.
Por parte del abogado defensor de Roxana, solicitó la grabación de la audiencia e informó que se interpondrá una apelación a la vinculación del proceso. De continuar con la audiencia en cuatro meses, se realizaría el 10 de septiembre de 2026.






